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El_Paso

En condiciones inhumanas, laboran en granjas avícolas

Sandra Velázquez | Domingo 15 Mayo 2016 | 06:43 hrs

Oxfam |

Dallas— Pareciera una situación de países del tercer mundo, mas sin embargo se vive día a día en algunas plantas procesadoras de pollo en Estados Unidos.





Según un reporte dado a conocer esta semana por la organización de defensa laboral Oxfam, con sede en Boston, hombres y mujeres que se ganan la vida despiezando aves en Texas y otros estados, sufren altas tasas de lesiones y enfermedades, y trabajan bajo un ambiente de presión al grado que sienten temor de pedir permiso para ir al baño.



En su informe "No Relief: Denial of Bathroom Breaks in the Poultry Industry", Oxfam detalla que algunos trabajadores se han dado a la práctica de utilizar pañales para no arriesgarse a incumplir cuotas o recibir regaños por retrasar la línea de producción.



Muchos "orinan y defecan mientras están parados en la línea (de producción); usan pañales para trabajar, soportan dolor y malestar, al mismo tiempo que se preocupan por su salud y seguridad laboral", indica el reporte.



El texto de Oxfam (Oxford Famine Relief) también señala que no poder moverse de la línea de producción restringe la toma de líquidos en niveles peligrosos.



"No sólo es su dignidad la afectada: están en peligro de serios problemas de salud", afirma Oxfam.



A las mujeres la situación las afecta en particular, ya que enfrentan realidades biológicas como la menstruación, embarazo y son más vulnerables a contraer infecciones, indica el reporte.



Los trabajadores permanecen en la línea por cuatro horas seguidas y procesan alrededor de 35 a 45 aves por minuto, lo que significa desmembrar (o despiezar) a una gallina cada dos segundos: más de 2 mil pollos por hora o 14 mil al día.



Ninguna de las empresas señaladas en el reporte tuvo comentario sobre éste.



No se quejan, por temor al despido



“Somos seres humanos que sienten, y sufren, y trabajamos lo mejor que podemos. Pero no es suficiente para ellos. Ellos piden más y más... Piden más de lo que uno puede hacer", dijo Marta, que trabaja en una planta de Pilgrim's Pride en Texas.



En Estados Unidos hay unos 250 mil trabajadores en la industria avícola.



Las cuatro compañías procesadoras más grandes -Tyson Foods, Pilgrim’s Pride, Perdue y Sanderson Farms— en conjunto emplean a más de 100 mil trabajadores y el 60 por ciento del mercado del pollo congelado.



"Ellos pueden y deberían implementar cambios que mejoren las condiciones de los trabajadores avícolas a través del país, incluyendo el darles descansos adecuados para ir al baño", sugiere el reporte.



El negar el acceso regular a ir al baño es una clara violación de la ley de seguridad de Estados Unidos, y también podría violar las leyes anti-discriminación del país, incluyendo el Acta de Estadounidenses con Discapacidades (Americans with Disabilities Act).



En el 2012 Tyson pagó 32 millones de dólares a 12 mil empleados para resolver una demanda que alegaba violaciones a la Ley de Prácticas Laborales (Fair Labor Standards Act). Entre las quejas estaba el incumplimiento de pago y no proveer descansos para que los trabajadores fueran al baño.



Las demandas y quejas formales son la excepción; la mayoría de los empleados de esta industria podrían optar por quedarse callados para no perder sus trabajos.



Trabajo peligroso... y contra reloj



Además, el trabajo que hacen es peligroso y puede dejar lesiones musculares permanentes, según la Government Accountability Office (GAO), una agencia federal.



Los destasadores de pollo pueden en cualquier momento cortarse, sufrir amputación de dedos o machucarse las manos, según la GAO. Así mismo, hacen movimientos repetitivos contra reloj, lo cual afecta los músculos de la mano, los tendones y los huesos, así como su espalda y cuello.



Oxfam señala que el asunto de los descansos para ir al baño tienen soluciones simples, pero las empresas no las aplican.



"Las compañías podrían empezar por asegurarse de tener a suficientes flotadores (asistentes de línea de producción) listos para suplir a los trabajadores cuando necesitaran usar el sanitario", afirma el grupo.



Según el reporte, en el curso de cientos de entrevistas que se llevaron a cabo solamente unos cuantos trabajadores reportaron que sus necesidades de ir al baño eran respetadas por los supervisores.



Estas excepciones ocurren principalmente en plantas que tienen sindicatos. Sin embargo, hoy en día solamente uno de cada tres trabajadores de la industria avícola tienen protección sindical, concluye el reporte.

Este es un espacio de opinión abierto, sin embargo, los comentarios no deberán contener lenguaje soez ni ataques personales, de lo contrario serán eliminados.






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