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Espectaculos

Unidos por la opresión

Excélsior | Miércoles 07 Junio 2017 | 08:42 hrs

Agencias |

Ciudad de México.- Edith González abrazó a la vida tras ser diagnostica­da con cáncer de ovario y el teatro la abrazó a ella nueva­mente. Y ahora, que anunció que está en remisión, la actriz retoma su actividad en los escenarios a través de la obra Un día particular, acompa­ñada por el actor Luis Felipe Tovar.



Basada en la película que en 1977 protagonizó Sophia Loren y Marcello Mastroian­ni, la historia aborda el en­cuentro entre una ama de casa y un intelectual, un par de vecinos que no se cono­cían y que se encuentran en un día especial.

González habló de este trabajo, que eligió mu­cho antes de su diagnóstico y que retoma con la pasión que el teatro le provoca.

“La obra es preciosa, hu­mana y sensible. Es una his­toria tierna, suave y muy inteligente que habla sobre la condición humana; de cómo dos seres con una inteligen­cia extraordinaria de vida y emocional pueden ser opri­midos por un sistema econó­mico y político.

Él llega escondiéndo­se del sistema, del fascismo. Sin embargo, lo que es inte­resante es que si se hubieran conocido antes, no hubieran tenido trato por el sistema opresor. No se podían dar este tipo de relaciones más que en un caso excepcional como la visita del Führer a Roma, lugar que habitan. Esto les abre la posibilidad de un encuentro fortuito y así verse a través del otro. Son dos al­mas que se pueden identifi­car”, explicó González.

La actriz interpretará a una mujer perspicaz, pero prácti­camente analfabeta como la marca el sistema, mientras que Tovar será un intelectual que no puede desbordar sus conocimientos ante un tirano panorama.

Los dos son frá­giles, pero fuertes a su manera. Es una obra sutil con un equipo sensible. El trabajo ha sido de exploración, de ir poniendo de ma­nifiesto a esos dos seres que son muy puros esencialmente”, dijo González.

Las diferencias entre lo visto en la cinta y esta pro­puesta serán muchas, de acuerdo con lo relatado por la actriz de 52 años.

“El personaje femenino de la película está oprimi­do profundamente, pero yo quiero hacer un personaje con mucha alegría de vivir. Antonietta es como el desier­to: apenas recibe tres gotitas e inmediatamente empieza a salir el moquito (sic). Es de­cir, recibe el menor estímulo y sale.

Quizá tiene muchos hi­jos y un marido, pero su in­terlocutor principal es una periquita. Sin embargo, va a florecer. El problema es que no tiene estímulos ni den­tro de su casa ni vecindario, ni dentro del sistema. Eso es lo que me parece entra­ñable del personaje, por eso la quiero interpretar. Quie­ro que ella sea un reflejo de amor a la vida”, precisó.

El discurso de la obra va muy bien con lo que Edith González quiere expresar en este momento de su vida.

“Siempre he amado a la vida. Lo que pasa es que aho­ra me ha tocado hablar de eso. No puedo tener un amor por algo que antes no tenía. Simplemente es lo que aho­ra se ve de mí y está muy de manifiesto, a flor de piel, pero no es que antes no estuviera.

No puedes ser sensible a un dis­curso, si no lo lle­vas dentro. La jaula en la que viven es­tos personajes, Antonietta y Gabriel, son sintomáticas de las jaulas que uno permite que te pongan. Muchas ve­ces necesitas sólo un empu­joncito para salir de ahí. Los dos personajes quieren vivir, esa es la parte importante de esta obra. Son dos seres pro­fundamente solos y cada uno sembrará algo en el otro”, en­fatizó González.

Por su parte, Luis Felipe Tovar expresó que se sien­te emocionado, contento y nervioso ante la experiencia de interpretar a Gabriel, un hombre perseguido por el fascismo.

“Aunque tengo casi 40 años dedicado a la profe­sión de actor, es una carga de adrenalina diferente por­que es un texto que me gusta mucho. Estos dos personajes sienten una fragilidad mu­tua, se sienten vulnerables, desamparados e impoten­tes. Un accidente del destino hace que estas dos personas tengan un encuentro de alto impacto.

La historia maneja valo­res que tienen que ver con la equidad de género, el respe­to a los seres humanos en ge­neral, a la manera de pensar. Es una reflexión a este tipo de valores que parece están en extinción, porque somos una sociedad injusta con nuestros viejos, niños, discapacitados, con quienes han perdido la libertad”, concluyó.

Este es un espacio de opinión abierto, sin embargo, los comentarios no deberán contener lenguaje soez ni ataques personales, de lo contrario serán eliminados.






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