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Estado

Sin regalos, sin cena y sin su mamá

Natalia Piña/El Diario | Jueves 14 Diciembre 2017 | 16:18 hrs

El Diario de Juárez |



Ciudad Juárez.- Una Nochebuena sin regalos, sin cena y sin la compañía de su madre. Ese es el escenario que les espera a los hermanos Aguilar Corona esta Navidad, un día que será como cualquier otro en sus vidas.

Cada noche, cuando el reloj marca las 10:30, los cuatro pequeños despiden a su mamá, Mayra Cristina Corona, quien con todo el pesar de su alma los deja solos en la casa para irse a trabajar en el tercer turno de una maquiladora por un sueldo semanal de 800 pesos.

Con ese ingreso la madre, de 35 años, solventa los gastos de la casa y tras comprar apenas algunos alimentos se queda sin dinero para poder darles vestido, calzado o juguetes a sus hijos Emanuel, de 5 años; Jesús Trinidad, de 11, y las gemelas Maribel y Mariel, de 13 años.

“Mi esposo se fue hace cinco años a Jalisco porque su papá falleció y ya nunca volvió, nos abandonó”, dice la madre con un nudo en la garganta.

“Nuestra casa no es segura y me da miedo que les vaya a pasar algo a mis niños, que alguien entre o que suceda un accidente y más ahora que ya viene el frío. Es mi mortificación dejarlos solos. Antes de irme encomiendo a mis hijos a Dios y lloro, porque no hay otra persona a quien yo pueda pedirle ayuda”, cuenta Mayra entre lágrimas.

La vivienda en la que habita la familia es de adobe, bloque y madera con pisos de cemento. Al entrar se encuentra un pasillo de unos 7 metros de largo por uno y medio de ancho.

A la derecha del pasillo hay tres cuartos pequeños y un baño, y al final del mismo se encuentra un cuarto un poco más grande que los anteriores. En él se ubica la cocina, una mesa de madera con unas sillas, dos sillones, una cama matrimonial y un calentón de leña.

En ese cuarto, que tiene una ventana sin vidrio, se acurrucan los hermanos para dormir cerca de las brasas y no pasar frío, esperando a que su madre llegue del trabajo por la mañana.

“Mi mayor preocupación es que algo les pase, pero no puedo hacer nada porque si trabajara de día no podría llevar al más chiquito a la escuela ni podría darles de almorzar a mis hijas antes de que se vayan. El de 11 es el único que no estudia”, explica.

Esta situación se ha convertido en una angustia para la familia, tanto de la madre como de sus hijos, y Jesús Trinidad de 11 años demuestra su pesar al soltar el llanto tras escuchar el sollozo de su mamá.

“Todos los días voy y le ayudo a un viejito, le llevó su diario y sus cosas y pues ya me da un dinero y le doy la mitad a mi mamá. Me da 20 pesos, sé que es poquito pero en algo ayuda”, dice Jesús.

Con el deseo de volver a la escuela y de convertirse en ingeniero, expresa que desea el bienestar de su mamá y de sus hermanos porque para él lo más importante es que estén juntos, sin embargo, su madre aún añora el poder celebrar Navidad con ellos.

“Mi mayor anhelo sería el comprarle algo al más pequeño, él todavía mira los regalos y dice: ‘Mami yo quiero esto’, y regalarle ropa a las gemelas y a mi hijo de 11 años, él no tiene pantalones, él es el que carece más, no tiene ropa”, comenta Mayra.

Al menor de los hermanos le gustaría recibir un juguete de dinosaurio o un carrito de control remoto. A las gemelas ropa y celulares para poder acreditar una de las materias de la secundaria, ya que en ella es requisito tener acceso a Internet y un “smartphone”, y ellas no tienen ninguno de los dos.

Jesús, a pesar de la madurez que presenta, no pierde su espíritu natural de niño y por lo mismo dice que le gustaría tener un carrito de control remoto y un celular. Casi no tiene ropa y comenta que le encantaría cenar pavo o unos tamales en Navidad.

La madre, con una blusa y una falda desgastadas, asegura que ella no necesita nada, que es feliz viendo contentos a sus hijos y que sólo le gustaría tener otro calentón de leña para que el pasillo no esté frío y que los niños puedan ir al baño sin enfermarse. (Natalia Piña / El Diario)

¿Desea ayudar?

La casa se ubica en la Calle Gaviota número 123.

Se llega por la avenida Tecnológico de norte a sur. Gire a mano derecha en el bulevar Zaragoza hasta llegar a una glorieta ubicada a contraesquina del Smart-Aztecas. Ahí tome la calle José María Pino Suárez y gire de nuevo a la derecha en la calle Coronel Primitivo Uro hasta topar con la calle Gaviota 

 

Mariela Aguilar

13 años

Talla de ropa: Blusas extra chicas, faldas chicas (no utiliza pantalones)

Talla de zapatos: 24 mexicano, 7 estadounidense

 

Maribel Aguilar 

13 años

Talla de ropa: Blusas extra chicas, faldas chicas (no utiliza pantalones)

Talla de zapatos 23 mexicano, 6 estadounidense

 

Jesús Trinidad Aguilar 

11 años

Talla de ropa: Mediana y 13 de pantalón 

Talla de zapatos: 23 mexicano, 5 estadounidense

 

Emanuel Aguilar

5 años

Talla de ropa: Para niños de 5 a 7 años 

Talla de zapatos: 20 mexicano, 2 estadounidense

 

Mayra Cristina Corona

35 años

Talla de ropa: Extra grande. Blusas y faldas (no utiliza pantalones)

Talla de zapatos: 25 mexicano, 8 estadounidense

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