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Internacional

Agendas de candidatos enfrentan a padre e hijo en el Bronx

The Washington Post | Lunes 18 Abril 2016 | 15:20 hrs

Agencias |

Nueva York El jueves anterior a las elecciones primarias, el senador estatal demócrata Rubén Díaz padre caminaba a pasas largos a través de su distrito del Sur del Bronx con su sombrero distintivo saludando a sus fans y electores —un grupo de hombres hispanos que dejaron de platicar para estrechar su mano, una familia que lo saludaba desde la acera de enfrente y una mujer mayor con un chal y una chamarra voluminosa que se detuvo para hacerle una pregunta importante:





¿Por quién debo votar?



Díaz la tomó por el hombro y se inclinó para que solamente ella pudiera escuchar.



“Le dije que votara por Hillary”, comentó un minuto después al tiempo que guiñaba el ojo. “Pero sólo en las primarias”, agregó.



¿Y en noviembre? Quién sabe. “A mí sí me cae bien Donald Trump”, expresó después. “Es como yo, ganándose enemigos a dondequiera que va”. Díaz ha hecho enemigos a lo largo de 14 años en el Senado Estatal, oponiéndose vehementemente al matrimonio homosexual y al aborto, y gozando de su notoriedad entre sus compañeros. En estos temas, tiene mucho en común con Ted Cruz, otro candidato a quien podría apoyar en general, y para quien Díaz organizó recientemente una junta de ministros religiosos locales en el Bronx.



Como era de esperarse, a muchos compañeros demócratas no les agradó eso.



“Es ofensivo haber invitado a Cruz a pedir dinero y votos después de todo lo que nos ha insultado”, expresó el presidente del barrio del Bronx, quien además es el hijo de Díaz, Rubén Díaz hijo. “Ya sabes cómo es esto. Todos tenemos padres, y desafortunadamente los padres no siempre escuchan o entienden”, agregó.



El día de la visita de Cruz terminó siendo uno muy grande para la familia Díaz. Esa mañana, Rubén hijo había acompañado a la precandidata demócrata a la cabeza Hillary Clinton durante un paseo —visto por mucha gente—por el metro de la Ciudad de Nueva York. Él era el hombre aliñado con la cabeza rasurada y una sonrisa natural. Desde entonces, Rubén hijo ha salido en cable, hablando a favor de Clinton y elevando su propia reputación como un joven demócrata con un brillante futuro.



Este tipo de atención antes de las elecciones primarias no es normal para el Bronx. Sin embargo, los republicanos han estado bombardeando las áreas fuertes de los demócratas buscando los necesarios votos, y Clinton se encuentra en medio de una batalla contra Bernie Sanders que ha durado mucho más de lo que cualquiera esperaba. Esto ha puesto a los Díaz en un lugar especial de prominencia como líderes de la comunidad. También los ha enfrentado a uno con el otro, por lo menos públicamente.



“Sé que mi postura le afecta”, explicó Rubén Díaz padre, quien fue invitado la semana pasada a la gala de corbata negra para los republicanos de Nueva York, en la cual estuvieron Trump, Cruz y John Kasich. “Le afecta su futuro político. Temo que el hijo pague los pecados del padre. No altera mi manera de pensar, pero duele mucho”, añadió.



“Me alegra que reconozca que sus acciones pueden dañar todo el trabajo que hemos hecho durante 20 años”, expresó Rubén hijo, mientras iba en campaña con Clinton. “Nadie le pide que cambie su forma de pensar, pero esas creencias que tiene, como el derecho de una mujer a elegir, ya se decidieron”.



Para Rubén padre, reverendo de día, darse de topes con sus colegas y familia es algo un tanto común.



En 2011, hizo un mitin para oponerse al matrimonio entre homosexuales, y su nieta de 22 años de edad Erica Díaz —abiertamente lesbiana— tuvo otro mitin en la acera de enfrente en apoyo a dicho matrimonio.



Enfrente de un grupo dividido, Rubén padre, abrazó a su nieta, la besó en la frente y anunció que a pesar de no estar de acuerdo con el estilo de vida de ella la amaba.



Erica no se lo tragó, en ese entonces declaró al New York Post “amar es una palabra hueca cuando dices que la vida de alguien no es natural”.



Díaz explica que oponerse al matrimonio homosexual no significa oponerse a la gente homosexual.



“Tengo a un homosexual en mi grupo de colaboradores, un homosexual en mi familia, una lesbiana en mi familia, mi abogado es homosexual y tiene marido”, comentó. “Así que… ¿qué dice eso acerca de mí?”, añadió.



Luego está el tema del aborto. El titubeo reciente de Donald Trump acerca de si las mujeres deberían ser castigadas por interrumpir un embarazo, dejó a Rubén padre lívido, pero no por la razón que uno podría esperar de un demócrata.



“Me molestó que se echara para atrás”, dijo. “No puedes estar vacilando. Dices que es un asesinato o que no lo es. Una vez que afirmas que lo es, la gente debe ser castigada”.



Para Díaz hijo, quien expresa que podría querer postularse para gobernador algún día, no le ayuda mucho en sus ambiciones políticas tener a alguien con su mismo nombre declarando ese tipo de cosas.



“Entendemos que son dos personas distintas, pero creo que el reverendo Díaz tiene razón al pensar que esto podría afectar a su hijo”, comentó el senador estatal demócrata Gustavo Rivera, quien se considera un gran fan del Díaz más joven y ya no ve la hora de que el mayor se jubile.



Rubén hijo dice que no puede pedirle a su padre que cambie su manera de pensar, pero eso no quiere decir que no le pueda pedir que se la calle de vez en cuando.



“Todos los días me dice: ‘Papá, mantén tu boca cerrada’”, expresó el padre.



Sin embargo, los Díaz permanecen unidos. “Yo amo y respeto a mi padre”, declaró Rubén hijo. “El hecho de que tengamos diferentes filosofías en cuanto a lo político y a quien apoyamos, jamás afectará nuestra relación personal”, añadió.



De vuelta en su oficina de representación, Díaz padre revisaba mensajes en su celular cuando descubrió que había sido invitado a una cena de gala del Partido Republicano. “No pienso ir”, nos comentó, “no quiero afectar a mi hijo”.



Cuando pedimos a su hijo un comentario al respecto soltó una carcajada. “Al parecer todavía hay esperanzas de que el viejo cambie”, respondió.

Este es un espacio de opinión abierto, sin embargo, los comentarios no deberán contener lenguaje soez ni ataques personales, de lo contrario serán eliminados.






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