• Domingo 23 Septiembre 2018
  • 2:13:27
  • Tipo de Cambio $18.25 - $19.10
  • 15°C - 60°F
  1. Domingo 23 Septiembre 2018
  2. 2:13:27
  3. Tipo de Cambio $18.25 - $19.10
  4. 15°C - 60°F
  5. Siguenos en Facebook - eldiariodechihuahua.mx
  6. Siguenos en Twitter - eldiariodechihuahua.mx

Internacional

El Egipto de Hollywood

Excélsior | Miércoles 29 Junio 2016 | 07:05 hrs

Agencias |

CIUDAD DE MÉXICO.- Guadalupe es un pequeño poblado de California situado unos 265 kilómetros al norte de Los Ángeles y un mundo diferente en muchos otros sentidos.



Pero esa pequeña ciudad, de unos ocho mil habitantes, es tal vez el epicentro de una de las búsquedas más importantes de la historia de Hollywood. O al menos de su cinematografía.

De hecho, ahí se buscan pirámides y esfinges, entre otras cosas. Las que dejó Cecil B. deMille en 1923, cuando filmó la primera versión de su épica película Los Diez Mandamientos y que

enterró en las arenas del desierto cercano para evitar que nadie más pudiera aprovecharlas.

Noventa y pocos años después, partes de esas construcciones (que ahora habrían sido hechas por imágenes de computadora) parecen genuinas piezas arqueológicas.

“Ahora que estas piezas han sido azotadas por el viento o por la arena durante casi cien años, parecen tabletas de Egipto”, comentó Daniel Small, encargado de un proyecto del Museo Hammer de Los Ángeles, a The New York Times.

Small ha sido curador de exhibiciones sobre falsificaciones de obras de arte y su proyecto actual lo llevó a Guadalupe y a un famoso hotel de tema

egipcio en Las Vegas “para investigar representaciones que buscan reclamar un pasado que jamás ocurrió en primer lugar”, indica en su página web personal.

Small colabora en una exhibición del museo Hammer bajo el nombre Made in L.A. (Hecho en Los Ángeles) que abarca una serie de aspectos vinculados con la industria cinematográfica.

En el arte que corresponde a su trabajo, hay vitrinas con trozos de yeso de las esfinges, presuntas monedas romanas y otros artefactos de lo que el diario define como “sitio de Guadalupe”, en una directa referencia a la nomenclatura de las excavaciones arqueológicas. En las paredes de la misma sala, según la descripción, hay grandes pinturas multicolores con temas presuntamente egipcios, como préstamo del hotel mencionado.

El hecho es que arqueología y Hollywood son usualmente dos conceptos divergentes, por más que los buscadores de antigüedades hayan figurado por décadas entre los héroes de la pantalla.

Puede afirmarse que la idea de arqueología que aparece en las pantallas de cine tiene poco que ver con el normalmente largo, cuidadoso proceso de búsqueda y clasificación, y que sólo en las mentes más fantasiosas podría soñarse con tribus perdidas –a lo Indiana Jones o con el recurrente tema de las momias resurrectas–.

Lo que es cierto, sin embargo, es que Hollywood es ahora un objeto arqueológico. No tanto porque la ciudad se haya perdido –que no ha sido así– o porque su influencia se haya reducido, lo que tampoco ha ocurrido. No. Ahora, sin embargo, los sets construidos para películas del cine mudo son objeto de trabajo arqueológico y los carretes de película se convierten en apreciados objetos históricos para los amantes de la historia del cine.

¿Quién hubiera podido decir en algún momento que un vestido usado por Marilyn Monroe, el guión de la cinta Citizen Kane o el automóvil de Los Duques de Hazzard pudieran ser objetos históricos?

Pero nadie hubiera podido decirle a DeMille que destruir sus escenarios de 1923 le permitió filmar en 1956 su segunda película sobre Los Diez Mandamientos, en un escenario aún mayor que el que dejó en Guadalupe: Egipto.

Este es un espacio de opinión abierto, sin embargo, los comentarios no deberán contener lenguaje soez ni ataques personales, de lo contrario serán eliminados.






Estás utilizando AdBlocker D: Quizás te interese este artículo