• Martes 18 Septiembre 2018
  • 5:47:50
  • Tipo de Cambio $18.25 - $19.10
  • 20°C - 69°F
  1. Martes 18 Septiembre 2018
  2. 5:47:50
  3. Tipo de Cambio $18.25 - $19.10
  4. 20°C - 69°F
  5. Siguenos en Facebook - eldiariodechihuahua.mx
  6. Siguenos en Twitter - eldiariodechihuahua.mx

Internacional

Exhibe Melania Trump poder sutil como estrella durante gira

El Diario Digital | Lunes 29 Mayo 2017 | 13:15 hrs

Agencias |

Resulta difícil imaginar al presidente Trump presentarse como “el hombre que acompañó a Melania Trump a Roma”, escribe The New York Times.





Pero Trump pudo haber usado la memorable expresión de John F. Kennedy después de visitar la semana pasada el Vaticano con la primera dama. Fueron las palabras que Kennedy dijo en junio de 1961 cuando su esposa, Jacqueline Kennedy, deslumbró tanto a los franceses que el presidente sugirió, medio en broma, ser poco más que un acompañante.



Igual que Kennedy en París, Trump se vio totalmente opacado al presentar a su esposa ante el papa Francisco. El pontífice tenía apariencia adusta e incómoda junto al presidente. Pero cuando lo saludó de mano Melania Trump, su rostro esbozó una sonrisa.



Haciendo un gesto en dirección a su esposo, un travieso Francisco dijo: “¿qué le da de comer? ¿Potica?”



Claramente contenta, Melania siguió adelante antes de regresar para recoger el rosario que le entregó un empleado del Vaticano, y que el Papa bendijo. (Una portavoz confirmó que Melania Trump es católica).



Más tarde, Trump dijo al pontífice que ese día visitaría un hospital infantil de Roma. Había escrito a Francisco una misiva pidiendo su permiso para hacer la visita. Se desearon suerte uno al otro.



Probablemente la jornada en Roma fue lo mejor del viaje para Melania Trump, entre numerosos momentos monótonos durante los cuales la primera dama se mantuvo estoicamente detrás del Presidente, con la mirada fija hacia delante y sin decir palabra.



Melania Trump no fue la estrella de este primer viaje: eso sólo podía corresponder al presidente. Pero fue una de sus figuras más interesantes, por momentos similar a una esfinge, por momento expresiva, y siempre a la moda, con un glamoroso guardarropa que osciló entre Michael Kors y Dolce y Gabbana. Fue el personaje secundario que de vez en cuando robaba cámara.



Debido a que Melania Trump ha sido una presencia fantasmal en la Casa Blanca de su marido, este viaje fue como una fiesta de presentación. Probablemente también brinde pistas en torno al tipo de primera dama en que se convertirá: ni la compañera igualitaria de ideas independientes que Hillary Clinton fue con Bill Clinton, ni la dedicada cónyuge sufrida que Patricia Nixon constituyó para Richard Nixon.



Para cuando concluyó el viaje, al parecer Donald Trump reconoció el poder de estrella sutil de Melania. Dirigiéndose a efectivos estadounidenses en la estación aérea naval Sigonella en Sicilia, dijo que Estados Unidos no pudo haber tenido un mejor emisario que “nuestra espléndida y maravillosa persona, nuestra primera dama, Melania”.

Este es un espacio de opinión abierto, sin embargo, los comentarios no deberán contener lenguaje soez ni ataques personales, de lo contrario serán eliminados.






Estás utilizando AdBlocker D: Quizás te interese este artículo