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“No soy héroe, sólo soy suertudo”

Lourdez Díaz/El Diario | Miércoles 27 Julio 2016 | 07:14 hrs

Silvestre Juárez/El Diario |

Chihuahua.- “Yo no soy ningún héroe, es como el sobreviviente de un avión, ¿es un héroe alguien que se salva de un avionazo en el que otros mueren?, no, es un suertudo y es lo que yo soy”, dijo Rubén Jaén, el chihuahuense que se salvó en una avalancha en la montaña del Huascarán, en el Perú, accidente en el que fallecieron los alpinistas mexicanos, Carlos Belkotosky  y José Miguel Mendoza Paulín, además de dos guías peruanos.



“Me da mucha tristeza que de un hecho tan lamentable traten de sacar nota para poder publicar algo, basada en la honorabilidad de las personas y el dolor de las familias, no me interesa aparecer como héroe ni hablar de mí, quiero que se homenajeé a Carlos y se diga quién fue Carlos y a José Miguel Mendoza, no que se hable de mí, por eso no quería hablar con la prensa para no desviar la atención… no quiero una nota sobre mi”, dijo.

El montañista chihuahuense, narró que todo ocurrió en fracción de segundos, los siete que iban en la misma expedición, tres de ellos mexicanos y cuatro peruanos, se dieron cuenta de que venía la avalancha porque se escucha muy fuerte el estruendo de cuando viene bajando la nieve, “yo me clavé, aseguré mi casco y me puse en posición de defensa, solo sentí como venían los golpes, con la esperanza que la avalancha cayera toda la en grieta, pero no fue así, cuando todo pasó, ya no vi más que a Julio que se cayó en la grieta (el guía)”,expresó el chihuahuense.

“De acuerdo con el Reach explorer (explorador satelital de alcance), fueron como 200 metros lo que nos arrastró la nieve, yo quedé de cabeza, colgado de la cuerda, pero muy cerca de la superficie, a una distancia del tamaño de mi cuerpo, por eso pude salir”, comentó.

El equipo satelital que marca la ruta que él iba siguiendo los chihuahuenses podían verlo en tiempo real dónde iba en el momento que quisieran, el cual tiene un botón de pánico que marca cuando requieren ayuda junto con el cual se envían las coordenadas de la ubicación, con opción de mensajes, “no es un radio pero sí se pueden enviar mensajes”, dijo con el aparato que guarda el mensaje con la palabra “ayuda” enviado el 19 de julio al coordinador de la expedición en Chihuahua Oscar García, quien fue el primero en enterarse y pedir el apoyo en Perú.

“Colgado de la cuerda le envié el mensaje y ya él se comunicó con Milagros Castillo, la persona encargada de los alpinistas mexicanos en Perú, ella se hizo responsable de la coordinación de todo, hablar con el cónsul, los rescatistas, la policía, todo, porque allá como que hay una persona para atender a los alpinistas de cada país, y ella es la que atiende México, le pueden llamar y preguntarle”, expuso.

Rubén cuenta que en ese momento, aplicó la capacitación que tiene como rescatista nivel dos en la Cruz Roja de Chihuahua, donde le enseñaron a usar las cuerdas como una herramienta y posteriormente, tuvo la suerte de que lo encontraran los alpinistas australianos, uno de ellos es parte de la patrulla de salvamento de montaña en Australia, por lo que evaluaron la situación, se dieron cuenta que Julio, el guía estaba ya muerto en la misma grieta. A él se lo llevaron con ellos hasta el campamento más cercano.

“Claro que lo primero que les pedía es que buscaran a mis compañeros, y reconozco y agradezco, estoy muy agradecido que a pesar del riesgo, los rescatistas subieron inmediatamente, apenas íbamos bajando cuando ellos ya iban subiendo, hay más sobrevivientes, los españoles que no eran parte de la misma expedición pero que también les tocó la misma avalancha, los otros peruanos que se salvaron también pueden contar detalles sobre esto”, dijo el alpinistas chihuahuense.

“Quedé golpeado pero nada importante, perdí una bota, se me alcanzó a congelar el talón porque recorrí buen rato sin bota, los australianos me llevaron caminando con ellos, después la fiscalía de Perú me regresó la mochila que se había quedado en la grieta con mis cosas”, expresó, ellos la rescataron junto con el cuerpo de Julio”.

Agregó que “es muy triste que haya medios que esté queriendo polemizar sin hacer un trabajo de verdadera investigación, hay más sobrevivientes, pregúntenle a los sobrevivientes, no soy el único, no quiero ser juez y parte, hablen a Perú y pregúntenle a Milagros, a los que estuvieron en el rescate si estuve o no estuve en la avalancha, porque a mí no me interesa estar aclarando esto, en este momento, lo que menos me importa es dar explicaciones si estuve o no, cuando lo relevante es que me salvé de milagro y que la vida me está dando otra oportunidad para estar con mi familia”, resaltó.

“Los australianos que me rescataron quedaron de mandarme una foto que nos tomamos, no he revisado si ya me la enviaron” expresó ya que se estaba alistando para visitar a la familia de Carlos.

Resaltó que Julio el guía peruano, era una persona con 37 años de experiencia en esa montaña, no era un improvisado, en Perú es una carrera de cuatro años ser guía de alpinistas, Julio había subido más de 150 veces “y todos íbamos a lo que él nos decía”, comenta Rubén.

Por su parte, uno de los rescatista peruanos que estuvieron atendiendo el accidente, Juventino Alvino, confirmó que Rubén fue rescatado de la misma avalancha “pero yo participé muy poco porque andaba atendiendo a unos rusos”, aclaró.

Esta expedición fue patrocinada por Jeep y la marca de vinos Caval7 de Delicias, quienes pagaron todo el viaje, sin embargo, no era una expedición comercial, lo único que les pagaron fueron los gastos del viaje, aclaró.

QUIÉN ES RUBÉN JAÉN

Es licenciado en administración financiera, cuenta con maestría en negocios y doctorado trunco en Recursos Humanos. Es un empresario que tiene locales comerciales en renta y junto con su esposa Abril Baca, tiene un café.

Rubén Jaén, practica el alpinismo desde hace diez años, primero como un pasatiempo y después lo ha hecho también como guía en el pico de Orizaba a donde organiza una o dos expediciones una o dos veces al año y hasta ahora lo ha subido 12 veces, además de haber hecho cumbre en el  Iztaccíhuatl. Él llevó dos veces a Carlos Belkotosky al pico de Orizaba.

Es la primera vez que viajó a Perú, donde previo al accidente ascendió la montaña Ishinca de 5 mil 530 metros sobre el nivel del mar.

En esta expedición dijo, hubo dos sobrevivientes peruanos que eran parte de su equipo y dos españoles que aunque no eran parte del mismo equipo les tocó la misma avalancha.

Rubén es paramédico y rescatista certificado por Cruz Roja, certificado como buzo especialista en cavernas por PADI en Playa del Carmen. Ha descendido el Sótano de las Golondrinas en San Luis Potosí.

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