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Tengo mi conciencia tranquila: Garfio

Heriberto Barrientos/El Diario | Martes 24 Octubre 2017 | 07:04 hrs

Juan Alanís/El Diario |

Chihuahua– A unas horas de haber salido del Cereso estatal 1 en Aquiles Serdán, donde estuvo recluido seis meses y tres semanas, el exalcalde Javier Garfio Pacheco, dijo que: “Lo único que puedo decir es que tengo mi conciencia tranquila”.



“Siempre estuve orando a Dios nuestro Señor para lograr la libertad... la cárcel mata, pero de la cárcel se sale”, agregó.



Visiblemente más delgado, con el pelo más grisáceo, arrugas, ojeras y portando un pantalón oscuro y chamarra azul, el expresidente municipal ‘duartista’, aseguró también que no guarda rencor “a nadie”.



Garfio Pacheco, de 53 años, se enfrentó el viernes pasado a un juicio abreviado en el que se declaró culpable del delito de peculado y el juez lo sentenció a 3 años de prisión. El domingo se le concedió purgar su condena en libertad, entre otras sanciones y restricciones.



El exalcalde llegó ayer a las 12:02 horas a las instalaciones de la Fiscalía Especializada en Ejecución de Penas y Medidas Judiciales (FEEPyMJ), a firmar el libro de actas como le impuso el juez de Control Alejandro Legarda Carreón, de manera semanal.



El exedil concedió ayer a El Diario su primera entrevista fuera de prisión y explicó que no podía declarar mucho por el procedimiento jurídico que está llevando.



—¿Cómo está?—, se le pregunta mientras desciende de la camioneta GMC de color guinda con número de matrícula EE64365, misma que lo trasladó un día antes por la tarde del Cereso de San Guillermo a su residencia en el fraccionamiento Santa Fe en esta ciudad.



“Bien y ustedes, muchas gracias les agradezco mucho, vengo a la firma y la verdad que ahorita no quiero hacer comentarios pues estoy dentro de un proceso y quiero ser respetuoso de él”.



Sin embargo el reportero le insiste, —¿a quién le agradece por su liberación?—



“A Dios nuestro señor, siempre estuve orando y mi familia también para lograr la libertad”.



—¿Su familia cómo lo recibió ayer (domingo) ya en su casa?



“Mi familia me recibió con los brazos abiertos, son mi fortaleza y lo seguirán siendo, mi esposa (Aidé), mis hijos y bendito Dios ya estoy con mi familia”, menciona mientras va caminando lentamente y sube las escalinatas de la puerta de acceso a las instalaciones de la FEEPyMJ en donde se detiene momentáneamente.



—¿Platíquenos cómo fue para usted esta primera noche de regreso en su casa, después de pasar más de seis meses en una celda?



“Ya te has de imaginar, los sentimientos encontrados (se le quiebra un poco la voz), pero afortunadamente ya estoy con mi familia, bendito sea Dios”.



—¿Cuál sería el mensaje a la población chihuahuense, quienes siguieron de cerca su proceso?



“No puedo yo hacer declaraciones, lo único que puedo decir es que tengo mi conciencia tranquila”.



En ese momento la entrevista con Javier Garfio se interrumpe pues ingresa acompañado de sus abogados al viejo edificio de cantera a cumplir con el procedimiento jurídico y sale nueve minutos después, a las 12:11 horas.



Previamente el personal de seguridad y custodia del penal avisan al fotógrafo y reportero de esta casa editora que no podrán acceder al inmueble.



Ya de salida, se reanuda la entrevista con el exalcalde.



—Visiblemente está usted más delgado, ¿cuántos kilos perdió en la cárcel?



“Sí, ya te imaginarás, alrededor de 10 kilos fueron los que perdí”.



—¿Guarda usted algún rencor por lo que le pasó?



“No, ninguno, afortunadamente nunca he sido rencoroso y menos hoy que tuve tiempo de valorar muchas cosas espiritualmente yo creo que eso lejos de ser un perjuicio al contrario se fortalece uno mucho, así es que no tengo rencores con nadie, creo que fue una experiencia difícil, dura para mí y toda la familia, estoy sin rencores para nadie”.



— Durante el tiempo que pasó en su celda, ¿de dónde tomó fuerzas para enfrentar el encierro?



“En Dios que me ayudó a obtener una gran fortaleza y mi familia también, siempre estuvieron  conmigo”.



—¿Qué piensa hacer en el futuro, una vez que ya recobró la libertad?



“Lo único que quiero es estar con mi familia, vivir tranquilamente y hacer mis actividades propias de toda la vida”.



—¿Qué opina de las expresiones de un gran sector de la sociedad quienes lo mencionaban a  usted como una persona inocente de la acusación que hizo la Fiscalía?



“Bueno, los amigos y la familia siempre han estado presentes, a ellos les agradezco mucho me hayan estado acompañando a través de todas sus oraciones, esas yo las sentí hasta allá donde estaba y bueno pues muy agradecido con todos quienes pidieron a Dios que yo saliera libre lo más rápido posible”.



—¿Hizo usted amigos en el interior del Cereso?



“Sí hice amigos, hay gente extraordinaria tanto funcionarios como compañeros presos y nunca tuve alguna queja o de qué arrepentirme en su trato o algún mal gesto, al contrario, creo que ahí también se pueden hacer amigos, hay gente generosa, hay gente buena, bondadosa al igual que los funcionarios”.



Ya a punto de abordar el asiento de lado del copiloto de la camioneta GMC, que lo trasladaría de regreso a su casa, se le hace la última pregunta al exedil de Chihuahua, quien durante la entrevista se mostró tranquilo.



—La cárcel mata, usted lo dijo en marzo cuando fue detenido y compareció ante el juez, ¿es así?, reflexiona brevemente y responde: “La cárcel mata, pero de la cárcel se sale”, finalizó.

Este es un espacio de opinión abierto, sin embargo, los comentarios no deberán contener lenguaje soez ni ataques personales, de lo contrario serán eliminados.






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