• Martes 18 Septiembre 2018
  • 17:22:03
  • Tipo de Cambio $18.25 - $19.10
  • 22°C - 72°F
  1. Martes 18 Septiembre 2018
  2. 17:22:03
  3. Tipo de Cambio $18.25 - $19.10
  4. 22°C - 72°F
  5. Siguenos en Facebook - eldiariodechihuahua.mx
  6. Siguenos en Twitter - eldiariodechihuahua.mx

Nacional

Método Kumon, en México desde 1991

Excélsior | Sábado 01 Octubre 2016 | 07:09 hrs

Agencias |

Ciudad de México.- El tradicional coco de los ni­ños, las matemáticas, que in­cluye números, ecuaciones, decimales, fracciones y, es­pecialmente, álgebra se pue­de esfumar con Kumon, que es un método autodidacta, el cual consiste en resolver pe­queñas tareas que el alumno va haciendo con un instructor certificado y que se incremen­tan conforme domina cada concepto antes de aprender una nueva tarea.



Por este medio, niños y adolescentes son enseñados a razonar desde aritmética básica hasta álgebra o cálculo diferencial, lo cual transforma su percepción sobre las mate­máticas y su aplicación en la vida cotidiana.

Las hojas de trabajo diseña­das para cada alumno inclu­yen dos clases de 30 minutos en Kumon, pero los otros tres días debe trabajar en casa, hasta dominar el tema.

Además de hacer diverti­dos los números, el sistema de aprendizaje de matemáticas —y recientemente en Méxi­co de comprensión lectora— cambia la actitud ante la vida. Los estudiantes se hacen más seguros, aprenden por ellos mismos, son más ordenados, perseverantes y dejan a un lado los temores de aprender.

César Hernández, vocero de Kumon Centro de Mate­máticas, explicó que van más allá de un curso básico de arit­mética o una regularización en la materia. “Aquí no ofre­cemos soluciones mágicas, sino una dinámica de trabajo que transforma al estudiante, no sólo en la comprensión y uso de las matemáticas, sino en su forma de aprender y de ser ante la vida”, detalló.

El programa pedagógico no es un sistema de simple regu­larización, porque “los resul­tados milagrosos no existen, lo que buscamos es el de­sarrollo del potencial, que­remos que vayan más allá. Nuestros estudiantes van a ser autodidactas, porque traba­jan diario, se aprende discipli­na, perseverancia, y entonces cambia la actitud”, destacó.

TAMBIÉN LECTURA

El método se aplica también para la comprensión de lectu­ra, de modo que niños y ado­lescentes comprenden lo que leen y encuentran el gusto por los números, así como por las historias, cuentos y novelas.

 Por ello, no es casual que ten­ga más de 40 mil alumnos en todo el territorio nacional en 350 centros educativos, donde niños y adolescentes aprenden a convivir con los números y los hacen parte de su vida; el miedo a estas ma­terias se desvanece y se con­vierte en parte de su día a día.

“Una de las grandes for­talezas del Método Kumon es que no hacemos que el niño se adapte a un progra­ma específico, nosotros nos adaptamos a cada uno de los niños”.

Hernández ve en el au­todidactismo otra fortaleza. Kumon tiene como principio fundamental que los niños aprendan por sí mismos.

“Queremos que aprendan para la vida, es una filosofía educativa que busca desa­rrollar el máximo potencial, y toma en cuenta el dominio; que no sólo comprenda los temas, sino que los domine”.

El sistema lo pueden aprender niños de tres años a la adolescencia, aunque tam­bién reciben a adultos e inclu­so adultos mayores, para que hagan gimnasia cerebral y se mantengan activos mental­mente en la vejez.

Quien acude por primera vez a un Centro Kumon recibe un examen diagnóstico para determinarle un plan perso­nalizado, el cual tendrá que estudiar durante 30 minutos diarios, con el fin de que em­piece a tener un dominio en lo que aprende y avance confor­me adquiera tal dominio.

“No ofrecemos productos milagro. No ofrecemos solu­ciones rápidas, algo que de inmediato vaya a convertir al estudiante en un genio; noso­tros lo que enseñamos son los valores que no sólo funcionan para la vida académica, sino para la vida profesional.

“Adquieren disciplina, tra­bajo diario, constancia y per­severancia”, puntualizó.

 

SEIS DÉCADAS

Este sistema de aprendizaje inició en 1954, en Japón.

  • Lo diseñó un maestro de matemáticas llamado Toru Kumon, de quien recibe el nombre.
  • El profesor lo diseñó debido a que su hijo iba mal en matemáticas; entonces ideó un método para que el muchacho no odiara los números.
  • El método se ha extendi­do en el mundo durante más de 60 años; en México inició actividades en 1991.
  • Garantizan que los niños se desenvuelvan con seguri­dad, no sólo en el aula, sino ante la vida.
Este es un espacio de opinión abierto, sin embargo, los comentarios no deberán contener lenguaje soez ni ataques personales, de lo contrario serán eliminados.






Estás utilizando AdBlocker D: Quizás te interese este artículo