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Opinion

Corral con agenda de candidato

GPS | Jueves 11 Enero 2018 | 17:59 hrs
Corral con agenda de candidato

La palanca de Ricardo Anaya

Saldo rojo de Jiménez Castro

Los motivos de Maru Campos

Las indulgencias del abogado




No hay rubor, disimulo, vergüenza ni nada, cuando se trata de ir por el poder Javier Corral no repara en sutilezas de forma ni reconoce leyes que lo detengan. Desde el tres de enero pasado, cuando en Juárez soltó el primer dardo contra Peña, se mueve con agenda de candidato. Está en su elemento, gobernar nunca fue lo suyo.

Ha tenido éxito en sus cinco minutos de fama, en estas precampañas es la palanca que pretende relanzar la discreta campaña de Ricardo Anaya. Su aliado coyuntural y candidato del Frente se ahogaba en la basura mediática de las campañas, hasta que Corral le mandó el salvavidas de Duarte y la corrupción.

¿Ronda los linderos del peculado electoral? De ser así ni por enterado se da, como a López Obrador le valen tres cacahuates los impedimentos legales que tienen los gobernantes para hacer campaña, así que actúan con la seguridad de que no serán reprendidos por ninguna autoridad.

La probadita sobre Peña en Juárez, el tres del presente, la estridente rueda de prensa en la ciudad de México, el tuitter asociando a Meade con César Duarte, ícono de la corrupción y el anunciado mitin del próximo domingo en la plaza del Ángel, son todos actos de campaña que ubican a Corral como golpeador al servicio de Ricardo Anaya.

Asume su papel con gallardía, disponiendo de recursos humanos y económicos del gobierno y en uso de su tiempo en horas laborales hace campaña electoral tan campante como si fuese candidato. Es la impunidad de quien se considera intocable, del iluminado al que le asiste la razón sólo porque así lo dice.

Tras la rueda de prensa en México, los estrategas electorales de Meade adelantaron la renuncia del senador poblano Javier Lozano al PAN, prevista para más adelante en la campaña. El senador es formidable en el debate cuerpo a cuerpo por eso lo activaron para que haga las veces de Corral, pero en el PRI.

Desde ayer Lozano es director de discurso en la campaña de Meade y desde el martes no ha dejado de aparecer en programas de radio y televisión con enérgico discurso contra Anaya y contra el mismo Corral. Para los bueyes del jaral los caballos de allá mismo; el senador está justificado, pero el papel de Corral es triste, arrastra la investidura de gobernador.

Causa ternura, casi compasión, el descrédito al que está sometido Julio César Jiménez Castro, magistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia y en consecuencia presidente del Consejo de la Judicatura.

De nada sirven títulos si nadie le hace caso. El inocente invirtió dos millones de pesos en regalos navideños para jueces y magistrados, nada del otro mundo, botella Gran Ricardo, corbata Pineda Covalin, cartera Calvin Klein sin sello de autenticidad, así como en la posada ofrecida en Juárez y ahora el Consejo se niega a reconocer el adeudo.

En buena medida eso tiene que ver con Luz Estela Castro, la consejera plenipotenciaria de la Judicatura; ofreció una posada con tamales y ponches en la explanada de la Ciudad Judicial –Antes Centro de Justicia, por las siglas CDJ- en la que no invirtió más de 20 mil pesos, de modo que la toma de pretexto para reclamar a Jiménez Castro una conducta derrochadora.

En el fondo exhibe la debilidad del consejero presidente, al que repelen tanto los magistrados leales al Nuevo Amanecer como los oxigenadores. Verdadera pena que un magistrado de carrera termine repudiado por propios y extraños, desechado y sin poder mandar en los organismos que preside.

Como se ha dicho, no llega ni a magistrado florero. Una salida digna sería la jubilación, por el bien de su salud debería empezar a tramitarla antes de que los corajes le produzcan un infarto.

La diputada Adriana Fuentes, única del PRI capaz de conocer el producto de dos por dos, hizo una observación de lo más interesante. Al conocerse la noticia de que Fuentes Vélez recurrió a otro préstamo de corto plazo, esta vez por dos mil millones de pesos, la legisladora reaccionó con una exigencia de fondo: Expliquen por qué la necesidad del “corto” –así llaman en el argot de los tecnócratas a ese tipo de créditos a un año- si subejercieron 1,700 millones de pesos el año pasado.

Es pertinente la observación de la señora diputada, más en una administración donde las autoridades se quejan de recibir quebradas las finanzas estatales y trato inequitativo de la Federación. ¿Cómo es que faltándoles dinero para lo más apremiante y con un pasivo de ocho mil millones de pesos, se dan el lujo de no ejercer 1,700 millones de pesos? Efectivamente, explíquenlo.

Desde luego que es una barbaridad, Fuentes Vélez y los secretarios en cuyas oficinas subejercieron los recursos deberían ser llamados ante el Pleno de los diputados, para que expliquen a los chihuahuenses tamañas inconsistencias. A cuál de las autoridades le importa, ellos están en lo suyo, la campaña electoral apenas empieza y van por el vulgar ladrón.

Un año y tres meses tardó Maru Campos para cancelar el polémico contrato de los puentes con la empresa de Poncho Bachir, Marketing Exterior. Le traía ganas desde que conoció el modo fácil del negocio, pero se había detenido por diferentes motivos.

Sin embargo ahora que los tiempos de campaña apremian y que se necesitan espacios en los cuales colgar fotos espectaculares, la cancelación era impostergable. Hasta donde se supo Poncho consultaba con sus abogados la posibilidad de un amparo, cuyo fin sería hacerles la masa aguada. ¿Invertirá tiempo a un caso perdido? Sólo por mortificar, como el gallego.

“Bendediche benedicamos, que no vengan más de los que estamos y si vinieren no les damos, y si insistieren que los huesos ruñeren…” Así bendecía Luis Raúl Yáñez los alimentos matutinos en su mesa habitual de la Casona, frente al padre Dean y otros Legionarios de Cristo de camisa negra y alzacuellos, esperando el momento adecuado para llegar al tema del desayuno.

El abogado quiere empezar bien el año, comprando indulgencias plenarias en remisión de los pecados que cometerá durante el presente año y de pasada conseguir el anhelado perdón de los que hizo el 2017. Y trae cargadita la conciencia.

Tendrá que soltar un cheque generoso de varios ceros, el buen abogado de Guachochi no es conocido por su piedad dominica o humildad franciscana al momento de hacer negocios, el que se descuida pierde y lo caído caído. Licencia para pecar, no le digan a nadie.

Gps@diarioch.com.mx

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