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Opinion

El INEGI invisibiliza a los discapacitados y los indígenas

Armando Sepúlveda Sáenz | Miércoles 14 Febrero 2018 | 00:16 hrs
En este espacio se ha reiterado en diversas ocasiones y desde variadas perspectivas la necesidad de contar con información estadística oportuna, veraz y relevante para la formulación y evaluación de políticas públicas orientadas a los derechos de las personas con discapacidad e indígenas.

Para definir políticas públicas o intervenciones de la sociedad civil que impacten en la condición de vida de las personas de dichos grupos sociales es menester contar con información. De la manera más agregada, de orden nacional o estatal, puede dependerse de dimensionamientos de grandes números e incluso definir el universo de atención recurriendo a cálculos basados en muestras estadísticas. Pero cuando el propósito de la política pública es incidir en la condición de las personas reales, entonces los datos deben corresponder a condición y situación de éstas. Por ello, los municipios en última instancia, deben preocuparse prácticamente de identificar  a las personas no solo como una dimensión numérica, sino personas en una situación multidimensional. La condición de discapacidad de las personas o las condiciones que determinan la vulnerabilidad de las personas indígenas no se identifican necesariamente con las condiciones de vida  de todas las personas de una localidad. Una discapacidad motriz requiere de acciones concretas de atención, distintas de la persona que tiene limitaciones de visión. Y los grados en que tienen esas restricciones son específicas de la persona.

Para obtener este marco de referencia de las personas es preciso levantar cuestionarios personales, Tal como se ha hecho para instrumentar las acciones de los programas de atención a la pobreza extrema.

Usualmente se recurre a la información censal e incluso de encuestas para formular los componentes de política pública más agregados. En el orden estatal el diagnóstico y diseño de la política pública depende básicamente de la información censal, sin embargo la medición de las metas y de la evaluación de las mismas y su impacto  se tiene que retroalimentar con datos administrativos.

Si la programación se formula a nivel municipal los datos exigen ser más detallados. En consecuencia un instrumento estratégico en la formulación de las políticas públicas radica en contar con Censos o Conteos de Población cuyo cuestionario básico permitan recabar la información necesaria para ese fin.

Con miras a la preparación del Censo de Población y Vivienda el INEGI elaboró a mediados de 2017 los documentos básicos para su realización. Los difundió y convocó a “foros de consulta”, que retroalimentarían el proceso en marcha. Se podía participar por internet. Cuantos, cuáles y en que consistieron sus participaciones, no lo sabemos. Lo que sí sabemos es que un periodista escribió un artículo alusivo inconformándose con el diseño del Censo 2020, en particular por lo que correspondía a remitir al cuestionario ampliado levantado por encuesta la información correspondiente a la población indígena;  también los medios registraron las inconformidades de decenas de organizaciones de la sociedad civil por lo que atiende a la especificación de la información relativa al grupo de las personas con discapacidad, que se recabaría en el mismo cuestionario ampliado.

En la publicación Rumbo al Censo 2020 formulada por el INEGI para Facilitar la consulta, se establece en la sección metodológica la aplicación de dos cuestionarios: uno básico, para la instrumentación de la enumeración exhaustiva que se levantaría en cada casa habitación individual o colectiva con 30 preguntas para aplicarse en alrededor de 50 millones de viviendas y; otro cuestionario denominado ampliado para una muestra probabilística con 75 preguntas que se levantaría en cuatro millones de viviendas habitadas. Este cuestionario incluye el componente Discapacidad y el de etnicidad. El primero incluye datos como condición, grado, tipo y causa de discapacidad o limitación, y la segunda, autoadscripción indígena, condición de habla indígena, nombre de la lengua indígena, condición de habla española, comprensión de lengua indígena. El cuestionario ampliado es un instrumento que se aplica por muestra probabilística.

Si los municipios del estado de Chihuahua tuvieran la misma estructura por condición, tipo, grado y causa de discapacidad por localidad, pues la muestra sería muy representativa para cada municipio y lo mismo es válido para los componentes de etnicidad. Y en consecuencia hipotéticamente podrían las autoridades municipales  al menos dimensionar cada componente de un esfuerzo financiero, técnico y humano que no podrían asignar a ninguna localidad con base real. Pero la realidad es totalmente diversa.

A contrapelo de lo que el presidente del INEGI ha manifestado, en el sentido de así se va hacer el levantamiento del Censo o que lo importante es contar con datos, la información recabada mediante esta metodología, carece de relevancia para el diseño de instrumentos de política pública que atiendan a la naturaleza de los problemas que se debieran atender, que  no son otra cosa que la concreción de los derechos de las personas que pertenecen a una etnia indígena o tienen una condición de discapacidad. Las medidas específicas por ejemplo, de salud, educación, alimentación o vivienda se deben corresponder a la condición de “etnicidad” o “discapacidad” de cada persona.

En Chihuahua ya hemos podido constatar que incluso las dimensiones de la población arrojada por muestra probabilística dista de estar cerca de la realidad. Su utilidad es tal que ni siquiera sirve para perfilar el esfuerzo o realizar asomos de inventarios de personas en alguna situación de vulnerabilidad por localidad.

El Censo de 2020 se encamina hacia resultados equivalentes. Tener datos poco útiles para los municipios y comunidades de nuestro estado. A menos que las organizaciones de la sociedad civil resuelvan enfrentar el problema de los datos fantasma por la vía legal.

Este es un espacio de opinión abierto, sin embargo, los comentarios no deberán contener lenguaje soez ni ataques personales, de lo contrario serán eliminados.






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