Tradición que da vida a miles de tumbas

Oscar Rodríguez / Regional | Jueves 3 Noviembre 2016 | 13:17

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Delicias.- Con más de 32 años de tradición, la señora Carmen Soto Cabrales, ha preservado la herencia de su madre en la elaboración de coronas de papel, utilizadas para el adorno de las tumbas en esta próxima celebración del Día de Muertos.

De todos los colores, tamaños y formas, perfecciona la técnica que aprendió desde pequeña, pues apenas tenía 5 años cuando ya aprendía a realizar este arte, con tan sólo ver a su mamá, quien con esto sacaba adelante a su familia.

Dedicada a la venta de estas coronas y cruces, realizadas con papel maché y de china, actividad que le ha valido como apoyo en el sustento para sacar adelante a sus hijos, tiene siempre el respaldo de su esposo, quien le ayuda en la elaboración.

Apenas bastan menos de 30 minutos para elaborar una de ellas, con todos los materiales listos. Explicó que la primera parte es realizar las flores de tamaño grande, que son de papel maché y ocuparán la mayor atención y visión de quienes las admiren. Posteriormente, con un fierro caliente graba otras tipo margaritas en hojas de máquina, para pintar detalles con aserrín.

Mientras, otra persona, ahora una de sus nueras, le ayuda en las flores más pequeñas que simulan claveles, alcatraces, gladiolas y demás. Al igual que en la naturaleza, tienen una gran variedad de estilos, que son perfeccionadas no sólo en el acomodo de la flor, sino en la manera de hacerlas; pues con un cuchillo, la mano y las yemas de los dedos, hace diferentes estilos que terminan por dar un toque especial a cada variedad.

Sobre una cruz de madera o un aro de alambre, da forma al adorno que se colocará sobre las tumbas de difuntos. Después empalma y pega hojas de color verde, que previamente fueron costales de papel, cortados en forma de palma y pintados, para ser pasados por cera y dar el toque final, con un desliz dorado en la orilla. De ahí, parte la colocación de por lo menos cinco o seis flores, según el tamaño y la selección de flor por la persona que lo compra o la imaginación de doña Carmen.

Luego, coloca las flores pequeñas que en ocasiones combinan, y otras, sólo decoran el último detalle y después ser cubiertas con celofán para su protección y colocación de la ofrenda.

Doña Carmen actualmente enseña y se apoya en su nuera, Leticia, a quien le interesa dar continuidad a la tradición. En conjunto, trabajan desde agosto si quieren vender una buena cifra. En ocasiones, según la carga de un trabajo alterno, comienzan a finales de septiembre o principios de octubre. Su trabajo es vendido a locatarios del mercado y si se amerita, también los días 1 y 2 de noviembre, a las afueras del panteón.

Los precios actualmente van desde 100 pesos en adelante, según el tamaño y elección del comprador, costo que anualmente incrementa 5 pesos.

En últimas fechas, estas cruces y coronas han emigrado a otras partes de la región, pues desde estados y lugares vecinos solicitan la ofrenda como detalle lucidor para sus difuntos.

Al igual que la tradición del Día de Muertos en nuestro país, Carmen Soto, mantiene viva la tradición de las coronas de papel, como ofrenda de los terrenales en los camposantos de la región Centro Sur, siendo un testigo fehaciente del paso de la muerte frente a sus ojos, tal y como lo tiene, desde hace más de 32 años.