Alameda Santa Rita

Alfonso Sotelo D/Colaboración | Lunes 28 Agosto 2017 | 13:39

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Chihuahua.- La historia del Paseo Bolívar está ligada a la del Parque Lerdo de Tejada, ya que ambos nacen por la misma disposición del Ayuntamiento de la creación de una alameda en el año de 1805. La plantación de los primeros álamos se hizo en los meses de febrero y marzo de ese mismo año, colocándose hileras de árboles y dejando en medio una amplia calle. Al lugar se le llamó "Alameda Nueva" para diferenciarla de la que se encontraba camino al Santuario de Guadalupe, llamada entonces "Alameda Vieja".

A lo largo de los años ésta alameda ha sufrido muchos cambios físicos y de nombre, tantos que de los álamos ya no queda más que el recuerdo, pero lo que si podemos aún disfrutar es una serie de construcciones históricas que a continuación se presentan.

Capilla de Santa Rita

Siempre han existido muchas leyendas sobre la construcción de esta capilla, para conocer la realidad de su construcción, empezaremos por los primeros propietarios y habitantes de la hacienda, en donde se construyó la capilla.

Al mismo tiempo de la fundación de Santa Eulalia y San Francisco de Cuellar en 1709, el Presbítero Jose García Valdez fue nombrado Vicario y Teniente de Cura de las nuevas poblaciones. Simultáneamente el compró parte de una mina y estableció una hacienda de beneficio en las afueras, junto a un arroyo, aunque la administraba su hermano Antonio García Valdez, la hacienda fue popularmente conocida como “Hacienda del Cura”.

El General José de Oro y Zubiate compra la hacienda aproximadamente en 1714 y a su muerte la hereda a su hija Nicolasa, casada en segundas nupcias con Juan José de Urrutia.

Doña Nicolasa enferma de gravedad y dicta su testamento en 1730 en el que expresa “es mi voluntad se labre una capilla en la parte más cómoda de la vivienda de mi hacienda de sacar plata que está a extramuros de esta Villa, que comúnmente llaman del cura, su fábrica de adobe, su techo de viguetas, su vocación y título de Santa Rita, para que en ella se celebre el santo sacrificio de la misa en donde los operarios de aquella hacienda y demás pobres vecinos gocen de este beneficio”(testamento).

Aunque Doña Nicolasa se recuperó, la capilla es inaugurada el 22 de mayo de 1731, nunca fue de para el culto público y se dedicó exclusivamente a sirvientes y trabajadores de la familia. Los servicios religiosos eran proporcionados por un capellán de la Parroquia.

A la muerte del matrimonio, la hacienda pasa a los hijos herederos, quienes la entregan al Sr. Manuel Uranga para pago de adeudos sobre los negocios mineros.

Fallece el Sr. Uranga, heredando la hacienda a sus tres sobrinos. Para 1778 la hacienda está abandonada y es solo una huerta y la capilla.

Dos de los tres sobrinos la donan y aproximadamente en la década de 1820 – 30 años después de un largo juicio, la hacienda y capilla es recuperada por el sobrino de nombre Salvador Uranga, quien compró un terreno anexo para ampliar la huerta y regarla con el agua del acueducto que pasaba por el frente.

Para el año de 1837 el Gobierno del Estado y el Ayuntamiento adquieren la propiedad para establecer un hospicio para indigentes. No se logra juntar el dinero suficiente y sale a remate en el año de 1839, por falta de postores es rentada y abandonada constantemente.

Con la Ley de Desamortización de los Bienes de Manos Muertas, es vendida al Sr. Higinio Muñoz en mayo de 1857. Posteriormente es heredada por el Lic. Laureano Muñoz, quien a su vez la heredo a sus hijos.

En el año de 1908 los herederos Muñoz venden la huerta quedándose solo con la capilla. Para mayo de 1949 la familia Muñoz cede al Obispado la capilla, la cual es reconstruida y abierta al culto público.

Parque Lerdo de Tejada

A partir de 1805 se empezó el desmonte de los terrenos para el nuevo camino de los carros de tracción animal, dirigiéndose hasta la llanura donde actualmente están los panteones y proseguirlo en dirección al Rancho de Animas o Ávalos.

También se inició la plantación de los primeros árboles, se plantaron desde el Templo de Santa Rita, hasta la Plaza Hidalgo, y la calle arbolada era conocida como Alameda de Santa Rita, no había problema por el agua, ya que el acueducto pasaba exactamente por ahí, hasta la actual calle Allende y Vicente Guerrero, donde terminaba en una pila, se terminó de plantar en 1814.

La Alameda de Santa Rita también conocida como Alameda Nueva, para distinguirla de la Alameda de Guadalupe o Vieja. Fue tanta la importancia que se le dio a las alamedas, que el Municipio creo el puesto de “alamedero”.

Ya como estado de Chihuahua, se organizaron en el año de 1826 la fiesta del Grito de Independencia, el 16 de septiembre, con un desfile que iniciaba a las 4 de la tarde en los Portales del Ayuntamiento, de donde partían el gobernador, autoridades y vecinos, con probable ruta por la calle Victoria, V. Guerrero y Paseo Bolívar. Terminaba en la Alameda de Santa Rita. Ahí se desarrollaba la ceremonia patriótica, con oradores alabando a los héroes de la independencia y un programa literario musical. Aproximadamente duro 50 años.

Se convirtió en el paseo más importante, y en 1838 el Ayuntamiento mando poner las primeras bancas de mampostería. En el año de 1856, se amplió el número de bancas y en el centro se construyó una base para los músicos que amenizaban en las fiestas cívicas y verbenas.

Para el año de 1868 se delimito como parque y en 1869 se le denomino Paseo del Porvenir.

Se instala el kiosco en 1894 y se la cambia el nombre a Parque Lerdo de Tejada.

Las bancas son cambiadas por metálicas en 1897 y dos años después se construyeron los arcos de cantera en las tres esquinas.

Empezando el Siglo, en 1907, se introdujo el alumbrado eléctrico, se construyeron las columnas de las puertas intermedias, se reconstruyo el kiosco y se instalaron servicios sanitarios.

La barda que rodeaba al parque se quitó en 1917.

El jardín de niños es de 1929 y la biblioteca es de 1943.

La Despedida

Era la estación de las diligencias, el Sr. José Félix Maceyra obtiene la concesión de la Secretaria de Fomento para operar una ruta de servicio de transporte de mercancías y personas, por medio de diligencias. Este servicio es inaugurado el 15 de abril de 1866, la primera ruta que se establece es desde Chihuahua hasta la ciudad de San Antonio, Texas. La diligencia salía cada quince días para el Estado de Texas por el camino a un lado del Rio Conchos, pasando por Villa Aldama y el Presidio de Ojinaga.

En el mes de julio de 1861, de acuerdo con la Ley de Desamortización de los Bienes de Manos Muertas, el diputado Jose Félix Maceyra, adquiere la huerta La Purísima, que había pertenecido a la Cofradía de la Purísima, de la Parroquia de Cusihuiriáchic.

El terreno sobre el que se construyó, era parte de la huerta La Purísima, se encontraba frente a la Alameda de Santa Rita, la construcción comprendía la casa habitación, una capilla para uso particular, la terminal de las diligencias, mesón El Buen Viaje, billares, refresquería y cantina. Con la entrada de los ferrocarriles, las diligencias empezaron a disminuir. Aproximadamente en 1905 el Sr. Enrique Creel adquiere la propiedad, para construir casas familiares frente al Parque Lerdo.

Casas Creel

Popularmente así se conocían las casas construidas por el Sr. Enrique Creel C. (1854 – 1931) entre las calles 8ª, Paseo Bolívar, 10ª y Jiménez. Las seis casas con frente al parque son de dos pisos, las demás son de un piso. Son todas iguales. Las dos cuadras tienen callejón de servicio en la parte de atrás.

El proyecto es del arquitecto ingles Alfred Giles (Penitenciaria, Palacio Municipal, Mercado Juárez), fueron construidas a partir de 1906, aparentemente para sus hijas.

Fuentes:

Gobernadores de Chihuahua, Francisco R. Almada

Álbum Directorio del Estado de Chihuahua de 1904, Federico García y Alva

Guía Histórica de la Ciudad de Chihuahua, Francisco R. Almada

Diccionario Histórico de Chihuahua Bonifacio Martínez G. y Juan P. Reaza E.

Conaculta

Recuerdo personales de Alfonso Sotelo D.