--Cállate Antonio tú no sabes.
--Ay gorda, a ver dime pues.
-- Yo fui novia de un chofer, tú no sabes Antonio, un año fui novia de un chofer de urbano,
-- ¿Y?
-- ¡Y! qué te pasa, tú no sabes. Ellos tienen otras reglas, otras leyes. Ellos no respetan a los tránsitos, por favor Antonio no sabes nada.
-- Ay gorda estás mal.
-- ¿Mal? No sabes, qué triste. Ve cómo Antonio, por qué no se paró orita, dime por qué no se paró, con esos estudiantes estirando la mano, dime. Porque va “echado” porque tiene a otro camión atrás de su ruta, que lo va carrereando y no va a permitir que lo rebase, tú no sabes Antonio. Sabes que me contó Miguel, el chofer, y no te vayas a enojar, no seas sangrón, fue hace dos años, yo ni te conocía.
-- ¿Qué, gorda, qué te dijo?
-- No lo vas a creer. Ya sé, me vas a decir que estoy mal de la cabeza, pero ahí te va, me juró y perjuró que cuando atropellan a alguien, tienen que echarse en reversa para rematarlo. Ríete, ríete, ya sé que para ti soy una loca. Pero yo fui novia de un chofer de la Mármol, 2 y 3. Síguete riendo Antonio, espero que nunca le pase eso a nadie de tu familia que vive por el Cerro Grande.
-- Ay mi amor, eso no puede ser, los meterían al bote.
-- ¿Qué? ¡Tú no sabes Antonio! Están arreglados con Tránsito, con la Judicial, con todos ¡Yo fui novia de un chofer! No me crees ¿verdad? Mira Antonio, ellos saben con quién reportarse y con cuánto. Y sabes qué, ellos saben que es más barato pagar un muerto que un inválido. Créemelo Antonio, yo fui novia de un chofer.
-- Ay Chepina estás mal.
-- ¿Mal? No has visto al camión 748, tiene mi nombre dos veces más grande que el de la ruta; los viejitos lo toman porque reconocen ¡mi nombre! Y yo lo sé, no se lo ha quitado el imbécil de Miguel, porque claro que cuando me subía con él, pues era muy padre. No te enojes mi amor, fue hace más de dos años, pero desde que terminamos le dije que lo borrara, y no lo ha hecho el animal.
-- Ya mi amor, me da risa, disculpa.
-- ¿Risa? Risa debería de darte lo que dice el gobierno de que todo va cambiar con el nuevo transporte urbano.
-- Va a cambiar Chepinita, va a cambiar.
-- Ay Antonio, qué va cambiar, si los choferes van a ser ¡los mismos! Antonio yo fui novia de uno de los que todavía trabajan en eso. ¡Ve, ve como rebotamos aquí atrás del camión, a cuánto va el idiota éste que trae nuestra vida pendiendo de su volante, ¿a cuánto? ¿de verás crees Antonio que uno de estos arreglados piensa en el pasaje?
-- Sí, sí piensan, es lo que les da de comer.
Ay Antonio, qué inocente. Ellos piensan en el dinero que ganan a diario, ellos ganan por día Antonio, por lo que les deja robar el patrón, luego de que pagan el diesel, la cuota y el mantenimiento del camión. A mí me lo dijo Miguel, y ya no quiero nombrártelo otra vez. El idiota me volvió a cobrar el pasaje a los tres días que terminamos, estúpido, como si nunca se hubiera dado cuenta que lo único que me gustaba de él era que ponía a Espinoza Paz a todo lo que daba su estéreo, baboso.
--- Ja, ja, ja, ay Chepis, estás mal. El Gobierno ya está construyendo el nuevo transporte urbano.
-- Ay Antonio, que Dios te haga un santo.
-- Sí mi amor, el transporte público va a cambiar, por eso están construyendo en toda la ciudad los carriles especiales de la ruta concentradora para los camiones, nuevecitos todos. Se llamarán Vivebús, oye qué bonito suena, van a tener hasta internet gratis.
-- Internet, ¿internet? Ay Antonio, cuándo han dicho cómo van a controlar a los choferes para que respeten al pasaje, cuándo han dicho qué horario van a tener y cómo los obligarán a cumplirlo, cuándo han dicho cuánto va costar y cada cuando va aumentar el boleto. Cuándo ha dicho el gobierno cómo el usuario va a poder exigir su derecho a ser transportado con dignidad. Antonio, te digo con tristeza que hasta quisiera ser vaca.
-- ¡Josefina!
-- Antonio, tú no sabes cómo transportan a las vacas de exportación. Los traileros saben cómo manejar con cuidado, llevan hasta comida para sus pasajeras y si les llega a pasar algo en el camino siempre hay un responsable. No me entiendes Antonio.
-- Estás mal Josefina, estás mal.
-- Claro que no Antonio, no estoy mal, si de lo único que pedimos es un trato digno de seres humanos, que se respete a las mujeres, a los ancianos, a los niños, a los estudiantes, donde los conductores sean responsables con el pasaje, no delincuentes en potencia. Cómo hacerles entender que su trabajo es un ¡SERVICIO PÚBLICO! No Antonio, le pido a la Virgen de Guadalupe que el gobernador y el alcalde de Chihuahua vayan un día, fíjate un día nomás, en camión urbano a su trabajo y se lastimen las asentaderas y los huesos para que se den cuenta y comprendan a la gente y la realidad. Claro que vayan sin avisar y sin guaruras.
-- Cálmate, cálmate, Chepis no pasa nada, yo ya estoy a punto de que me den la plaza en la Ford, consigo el crédito y compramos el coche que siempre hemos querido, ya cálmate. Ya no te vas a volver a subir a un urbano, mucho menos donde ande manejando ese cabrón de Miguel.
|
|
Seguir a @diariochihuahua |
>> Alfredo: Al sr. Daniel Garcia Monroy, aqui en Chihuahua no decimos coche, decimos carro.
>> Rafael: Sencillamente genial. Cómico y trágico al mismo tiempo. Un aplauso o/







