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Orden en el aeropuerto y castigo ejemplar a involucrados en ilícito
Editorial | 11 de Julio del 2012 | 00:08 hrs
 

No sólo es totalmente inadmisible que empleados del aeropuerto o empresas contratadas para su seguridad y funcionamiento hayan permitido la realización de una fiesta en la que incluso fueron ingeridas bebidas alcohólicas en plena torre de control, sino que los responsables de este hecho tan grave no sean castigados con todo el rigor de la ley.
Aquí no caben deslindes: desde el mismo administrador del aeropuerto, hasta la comandancia destacada en esa terminal aérea, así como las empresas que tienen concesionados algunos servicios; los bomberos y ese destacamento de la Policía Federal han de recibir las sanciones correspondientes, no solamente ser despedidos, sino enfrentar su responsabilidad legal.
A reserva de que la autoridad competente haga un deslinde de responsabilidades, el relato de lo ahí acontecido revela que los involucrados incurrieron en delitos del orden federal, ya que violaron las restricciones de acceso a lugares que se consideran incluso de seguridad nacional y eso no debe quedar impune.
Hay que tomar en cuenta que no fue una irregularidad menor:  fue puesta en riesgo la seguridad de cientos de personas que utilizan el servicio aéreo y el impacto de lo ocurrido ahí pudo tener consecuencias no solamente locales, sino nacionales e internacionales.
Son reveladoras también las declaraciones de varios empleados del aeropuerto, quienes aseguraron que elementos de la Policía Federal también utilizan el hangar que tienen en la terminal para hacer sus fiestas con alcohol y mujeres, como lo hizo el pasado viernes en la torre de control el personal de respuesta inmediata contra incendios y accidentes.
Aunque oficialmente la Secretaría de Seguridad Pública, de la cual depende la Policía Federal, negó que exista un hangar para esa corporación en el aeropuerto, muchos empleados de esa terminal aérea saben y constatan que utilizan el que pertenecía a la línea aérea Leo López.
Los testigos manifiestan que regularmente las fiestas de los federales se hacen dentro del hangar, pero también la gente sale del lugar a tomar sus bebidas alcohólicas, platicar y observar el tráfico aéreo.
Y no sólo eso: por lo general cada fin de semana se hacen fiestas privadas en el hangar de la Policía Federal a donde los elementos gustan de llevar mujeres e incluso modelos profesionales de lencería.
Es absurdo que la Policía Federal desde el Distrito Federal trate de limpiar la imagen de la corporación, cuando los propios empleados y exempleados del aeropuerto en esta misma edición confirman que hay un verdadero descontrol en esas instalaciones ya que el personal de todas las corporaciones hace lo que quiere, menos cuidar el orden y cumplir con su deber.
Por eso México está como está. Por eso Chihuahua no avanza, porque cuando los empleados públicos violan la ley, en vez de ser castigados por sus jefes, éstos los solapan y niegan los señalamientos, como si los lugareños no se dieran cuenta del desorden que existe.
El propio delegado de la SCT, Eduardo Esperón no descartó la presunción de que ha habido otras ocasiones en que personas que no trabajan en el aeropuerto han ingresado a las instalaciones de forma ilegal, además de que se han efectuado reuniones sociales en otras áreas de la terminal.
Baste pensar qué hubiera ocurrido en caso de que algunas de esas personas que ingresan ilegalmente a las instalaciones llevara el propósito de perpetrar un boicot o un atentado, o que el fuego que hacen con los asadores --que por cierto hay varios de ellos en esa área--, hubiera ocasionado un incendio; esto sin contar el daño que pudo generar un grave problema respecto al equipo de control de las aeronaves en el caso de la torre de control.
En esta edición el jefe de bomberos de Chihuahua da una explicación de lo que pudiera ocurrir en caso de un incendio, el cual podría ser catastrófico debido que ahí existen contenedores de turbosina y se requiere de capacitación especial para sofocar las llamas en caso de que se generen; pero obviamente un bombero que haya ingerido bebidas alcohólicas no está en condiciones de hacerlo, por lo que el aeropuerto estaba totalmente desprotegido.
Las autoridades deben hacer una investigación exhaustiva de todo lo ocurrido, no solamente esa noche de la fiesta, sino de lo que narran los testigos que ha sucedido con anterioridad, incluidas las personas ajenas que han ingreso a las instalaciones ilegalmente, se trate de hombres o mujeres.
La sociedad chihuahuense exige una explicación, clara y transparente sobre estos hechos y que los resultados sean dados a conocer a la opinión pública, sin disimulos.



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El Diario de Chihuahua


 
>> :  Necesitan ir a realizar una diligencia para ver el comportamiento del personal que labora en comandancia del aeropuerto, sin educacion sin criterio existe mucha corrupcion y apenas se estan dando cuenta investigen investigen

>> Juanón:  paqué se hacen si siempre ha existido esto

>> :   chihuahua vive... de fiesta clandestinas entre autoridades disque cuidan a la ciudadania, el aeropuerto es un congal de vive chihuahua... y que