“Allí donde el arte de la medicina es cultivado, también se ama a la humanidad” Hipócrates
El 27 de junio, en el marco de los festejos de la Feria Estatal de Salud, se conmemoró el vigésimo cuarto aniversario del hospital General “Doctor Salvador Zubirán”, catalogado a nivel nacional como uno de los hospitales de mayor relevancia en cuanto equipamiento médico y de servicios. Durante los festejos (28 de junio al 4 de julio) el hospital ofrecerá atención médica gratuita al público en general, ya sean derechohabientes o no, instalándose diversos módulos de atención de servicios como detección de triglicéridos y colesterol; toma de hemoglobina glicosilada con lo que se determina de manera oportuna la diabetes; revisión dental; exámenes de la vista; consulta médica; orientación y promoción sobre lactancia materna; entrega de métodos anticonceptivos e información sobre planificación familiar; papanicolaou y orientación para la población femenina sobre cómo realizarse la autoexploración.
A todas las mujeres mayores de 40 años, se les regala mastografías y a los hombres en el mismo rango de edad la prueba del antígeno prostático, a fin de fortalecer las campañas de detección temprana de cáncer de mama y de próstata, dos de los padecimientos que más afectan a la población adulta.
Según la crónica del Dr. Jorge Duque Rodríguez, director médico de Servicios de Salud de Chihuahua y cofundador del hospital General, en junio de 1988 se abrieron las puertas del hospital General por el esfuerzo de varios médicos, entre ellos del Dr. Carlos Adame, en ese entonces director de Servicios Coordinados Chihuahua.
En 1974 se puso la primera piedra por gestión de los directivos de la Facultad de Medicina, a quienes les donaron el terreno; en ese tiempo se presentaron graves problemas financieros que retardaron la construcción del edificio, la Federación dejó de apoyar con recursos al estado, quedó varada por 14 años. Recuerda el Dr. Duque Rodríguez que “El hospital era un ícono de la ciudad, porque era un edificio de pilares exclusivamente, sin paredes, era un elefante blanco; esto generó una serie de movimientos estudiantiles y sociales, e incluso de los mismos directivos... Finalmente en 1988 se logra cubrir el primer piso, paulatinamente se construyó el segundo y tercer piso, para así arrancar con la actividad propia del hospital”.
Agrega, que una de las razones por las que la construcción se detuvo, fue porque en diciembre de 1974 hubo un gran desastre en Nicaragua, un terremoto que dejó a ese país en la miseria, uno de los argumentos de la Federación fue que los recursos destinados al hospital se enviaron como apoyo para la recuperación de ese país. En junio de 1988 se abrieron sus puertas e inició a operar con el área de urgencias, eran unas cuantas camas en el tercer piso, los médicos se repartían los espacios, eran dos o tres internistas, dos o tres cirujanos y gineco-obstetras, que se encargaron de cubrir las 24 horas de servicio.
Prácticamente el edificio se inauguró con donativos, la mayoría del equipamiento fue entregado por la Fundación Colmena, quien puso a disposición del hospital el equipo, mobiliario y ropería proveniente de los Estados Unidos.
En ese entonces, las oficinas de Servicios Coordinados Chihuahua ocupaban los dos primeros pisos, el tercer piso era del hospital, el cual fue creciendo gradualmente, de arrancar con 20 ó 30 camas, creció rápidamente, a los siguientes 6 meses ya ocupaban 80 camas.
El nombre “Doctor Salvador Zubirán” es en honor a un chihuahuense ilustre de nombre Salvador Zubirán Anchondo, quien nació en Cusihuiriachi, Chihuahua, el 23 de diciembre de 1898, a sus casi 100 años falleció el 10 de junio de 1998. Su biografía narra, que cursó sus estudios preparatorios y profesionales en la Universidad Nacional de México (hoy UNAM), obtuvo de la Escuela de Medicina su título de médico cirujano en 1923. Su tesis profesional fue sobre la Vagotomía, realizó estudios de postgrado en la Universidad de Harvard entre 1924 y 1925.
Fue rector de la Universidad Autónoma de México y acreedor entre otras distinciones a la Medalla de Honor "Belisario Domínguez" del Senado de la República, como justo reconocimiento a los servicios que en grado eminente ha prestado a la Patria y a la Humanidad, entre otras preseas.
La historia de la medicina en el México precortesiano según Fernando Ocaranza, médico cirujano, académico y exrector de la Universidad Autónoma de México, nace de los antiguos pobladores, llamados Ulmecas, inmigrantes que llegaron a las costas del Mar del Norte (Golfo de México) por un punto cardinal no definido, su llegada se registra aproximadamente en el año 955 A.C., la mayoría de los ulmecas vivían en la llamada república de Cholula, posteriormente aparecieron otros pobladores, xicalancas, zapotecas, toltecas, chichimecas, mixtecas, mayas y aztecas.
Los diversos pueblos indígenas que habitaron en México, poseyeron deidades en relación con la medicina, es decir, con las enfermedades y manera de curarlas, atribuyeron a los dioses el origen de sus males, así como la liberación de las mismas, lo hacían mediante remedios vegetales, sacrificios, danzas sangradas y cantos. La diosa Tzapotlatenan, nativa de Tzapotlán, presidía a la medicina en general, se le tenía como la descubridora del oxitl, resina sagrada y anualmente le dedicaban sacrificios humanos y canciones rituales. Entre los mayas ese papel lo compartían una trinidad formada por X-Chel, Citbolontún y Zamná, que descubrieron las virtudes de las plantas y fundaron la profesión de los h-menes. La fiesta de Zamná, como inventor y dios de la medicina, correspondían al día 8 del mes zip acudían médicos y hechiceros a venerarlo.
El dios Xipe era tutelar de la medicina entre los aztecas, aunque no exclusivo, fue al mismo tiempo el dios de los plateros, procedía de Zapotlán como la diosa y su carácter dominante fue el de la venganza; por ello mandaba a los hombres enfermedades diversas, tales como el mal de ojo, la sarna y la postema. Tetzcatlipoca, dios creador del cielo y de la tierra, adversario de Quetzalcóatl era una de las deidades mexicas, vinculada a la medicina, era el que castigaba a los viciosos con diversas y terribles enfermedades.
Quetzalcóatl, dios del aire, se encomendaban los enfermos del catarro y reumatismo. Tlaltecuin, dios negro a quien los padres encomendaban a sus hijos enfermos; Centéotl diosa de la tierra, era la diosa de las medicinas y de las yerbas medicinales; Amimitl para las enfermedades del estómago; Xólotl, que producía las monstruosidades y los vicios de conformación y determinaba los embarazos gemelares; Nanahuatl, dios de los leprosos; Xoalteuctli, dios del sueño; y las diosas Cihuapipilti, mujeres que habían muerto durante el parto, deificadas por los mexicas, las cuales vagaban eternamente por los aires hechizando a los niños.
La enseñanza era impartida por los aztecas en lugares anexos a los templos, el tepochtlato era el encargado de dirigirla, la efectuaban los sacerdotes y la recibían los iniciados o discípulos que para el caso, llevaban el nombre de momachtli. La medicina entraba en la categoría de los oficios, era hereditario, el padre le enseñaba a sus hijos sobre la manera de conocer las enfermedades, a las cuales les daba su nombre propio, de qué manera se curaban, si por virtud de pequeños actos quirúrgicos, por drogas que pertenecían regularmente a los reinos vegetal y animal o por el uso de baños o de otros medios.
Las medicinas que usaron los antiguos mexicanos tuvieron su origen en los tres reinos de la naturaleza, animal, vegetal y mineral. La clasificación de acuerdo a las propiedades eran: purgantes, eméticos, antieméticos, diuréticos, sudoríficos, emenagogos, oxitócicos y abortivos, antiabortivos, antidiarreicos, antiespasmódicos, anestésicos, expectorantes, tónicos, amargos, narcóticos, revulsivos, emolientes y parasiticidas.
Esta breve reseña cultural, nos ilustra sobre el origen de la historia de la medicina en México, por ello celebramos la conmemoración del hospital General “Salvador Zubirán”, porque se consolida como una de las instituciones de salud más importantes de la entidad y el país, concentrando en sus instalaciones un equipo de médicos y enfermeras que se esfuerzan diariamente para ofrecer a los usuarios atención de calidad en el servicio y su calidez en la atención médica. Sumemos voces.
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