• Sábado 20 Octubre 2018
  • 16:48:16
  • Tipo de Cambio $18.25 - $19.10
  • 15°C - 60°F
  1. Sábado 20 Octubre 2018
  2. 16:48:16
  3. Tipo de Cambio $18.25 - $19.10
  4. 15°C - 60°F
  5. Siguenos en Facebook - eldiariodechihuahua.mx
  6. Siguenos en Twitter - eldiariodechihuahua.mx

Espectaculos

Estaba perdiendo la cordura

Reforma | Domingo 02 Octubre 2016 | 11:38 hrs

Agencias |

Monterrey— La viuda de Robin Williams escribió un ensayo personal en una publicación científica, en el que detalla la intensa lucha que libró su fallecido esposo contra una diversidad de síntomas neurológicos y fisiológicos antes de quitarse la vida en el 2014.

Al describir las semanas previas a su muerte como “trágicas y devastadoras”, Susan Schneider Williams hizo una crónica de la batalla de la pareja para encontrar un diagnóstico adecuado, publicó The Hollywood Reporter.

“Robin estaba perdiendo la cordura y estaba consciente de ello”, escribió Schneider Williams en la publicación de la Academia Estadounidense de Neurología, en un artículo publicado el martes. “¿Pueden imaginarse el dolor que sintió mientras experimentaba su propia desintegración? ¿Y no por algo cuyo nombre alguna vez conocería, o comprendería? Ni él, ni nadie, podía detenerlo -no había inteligencia o amor que bastara para contener su avance”.

“(Robin) decía una y otra vez, ‘sólo quiero reiniciar mi cerebro’. Citas con el doctor, pruebas y psiquiatría nos mantenían en movimiento perpetuo. Incontables análisis de sangre, pruebas de orina, además de nuevas revisiones de niveles de cortisol y nódulos linfáticos.

“Se realizó un escaneo cerebral, en busca de un posible tumor en su glándula pituitaria y su cardiólogo revisó una y otra vez su corazón. Todos los resultados eran negativos, salvo por niveles altos de cortisol. Queríamos sentirnos felices por todos los resultados negativos, pero tanto Robin como yo teníamos una profunda sensación de que algo estaba terriblemente mal.

“El 28 de mayo, le diagnosticaron mal de Parkinson. Teníamos una respuesta. Mi corazón se llenó de esperanza. Pero de algún modo, yo sabía que Robin no estaba convencido”.

No fue sino hasta que llegaron los resultados de la autopsia que Susan Schneider Williams tuvo un diagnóstico que le dio certeza: un trastorno poco conocido pero mortal, conocido como la demencia de cuerpos de Lewy, un tipo de demencia degenerativa estrechamente asociado con el mal de Parkinson.

“Esto probablemente causaba la paranoia aguda y respuestas emocionales fuera de lugar que estaba experimentado”, escribió su viuda. “Cómo desearía que pudiera haber sabido por qué batallaba, que no era una debilidad en su corazón, espíritu o carácter”.

El actor se ahorcó el 11 de agosto del 2014 en su casa de Paradise Cay, California, y murió por asfixia, concluyó el reporte de su autopsia.

Robin y Susan, su tercera esposa, contrajeron matrimonio en el 2011.

En el ensayo, Schneider Williams hizo un llamado a la comunidad neurológica, reportado antes por Stat News.

“Ojalá que haber compartido nuestra experiencia los inspire a convertir el sufrimiento de Robin en algo significativo a través de su trabajo y sabiduría.

“Estoy convencida de que cuando surja una sanación de la experiencia de Robin, él no habrá luchado ni muerto en vano”.

Este es un espacio de opinión abierto, sin embargo, los comentarios no deberán contener lenguaje soez ni ataques personales, de lo contrario serán eliminados.






Estás utilizando AdBlocker D: Quizás te interese este artículo