• Viernes 19 Octubre 2018
  • 12:55:11
  • Tipo de Cambio $18.25 - $19.10
  • 17°C - 64°F
  1. Viernes 19 Octubre 2018
  2. 12:55:11
  3. Tipo de Cambio $18.25 - $19.10
  4. 17°C - 64°F
  5. Siguenos en Facebook - eldiariodechihuahua.mx
  6. Siguenos en Twitter - eldiariodechihuahua.mx

Internacional

Con el TLCAN a Trump le espera una peor derrota que con Obamacare

Agencias | Miércoles 05 Abril 2017 | 19:56 hrs

Agencias |

El eventual proceso de renegociación del TLCAN preludia una escandalosa derrota para la administración de Donald Trump, dice Michael Grunwald, en Politico Magazine (en inglés),la versión semanal del popular sitio de noticias basado en Washington.

De hecho, asegura Grunwald, el "NAFTA será el siguiente Obamacare" de Trump, en referencia al escandaloso fracaso de hace dos semanas de la votación de la nueva reforma sanitaria en el Congreso, un evento que se tuvo que cancelar ante la presunción de no poder amarrar los votos necesarios por parte de los legisladores del partido que lo llevó al poder, el Republicano.

El Tratado de Libre Comercio de América del Norte, el cual Trump repetidamente tildó de ser "el peor acuerdo de la historia", representó uno de los temas más recurridos por el presidente de EU durante las campañas, luego de la elección, como presidente electo y como actual mandatario.

De hecho, sacar a EU del TLCAN, o renegociarlo con mejores ventajas para EU, construir un "hermoso y enorme muro" en la frontera sur y expulsar a millones de inmigrantes indocumentados se convirtieron en temas favoritos en la retórica proteccionista, aislacionista y, para muchos, racista, que enarboló Trump.

En mayor o menor medida, estos temas han enfrentado sus propios retos a la hora de implementarse, pero en todo caso Trump no ha salido bien librado en sus escarceos.

En el tema del muro, cuya convocatoria para las propuestas de una serie de prototipos vence este 4 de abril, la espiral que Trump ha recorrido ha sido bajista. Arrancó su presidencia insistiendo, como en campaña, que México pagaría por su construcción, pero el hecho es que en la última versión son los contribuyentes estadounidenses los que apoquinarán los recursos que Trump pidió para este año y para 2018.

En cuanto al tema migratorio, Trump se las ha visto negras. Su veto a la entrada de viajeros y refugiados de varios países de Medio Oriente ha sido congelado dos veces por decisiones en las cortes. Y por otro lado, su orden ejecutiva de acelerar la deportación de millones de trabajadores indocumentados tuvo resonancia unos días y, fuera de la psicosis y paranoia entre las comunidades de inmigrantes, no se ha notado un mayor ritmo de expulsiones.

Pero es el tema del pretendido rechazo a la Ley de Protección al Paciente y Cuidado de Salud Asequible, la famosa ACA u Obamacare) donde Trump se ha llevado su peor fiasco, luego de que el liderazgo de su propio partido le informara que no tenía los votos para sacar adelante un nuevo paquete sanitario.

Para Grunwald, de Politico Magazine, "el cuidado de la salud y el comercio no tienen mucho en común más allá de la complejidad y la sensibilidad política". Con todo, traza algunos "parecidos sorprendentes" entre la manera en que Trump arremetió contra el Obamacare y la manera en que aborda el TLCAN.

"Los paralelos incluyen los ataques distópicos y exagerados (de Trump) a la (supuesta) estupidez desastrosa (de ambos asuntos), sus exageradas promesas utópicas para reemplazarlos con estupendas alternativas con nombres pendientes, así como su campechana confianza de que sus contrapartes negociadoras le darán todo lo que quiera", dice Grunwald.

Asimismo, apunta que el fracaso del Trumpcare se debió más que nada a la "imposibilidad de conjugar sus exuberantes promesas con planes realistas, así como de su incapacidad para obtener la cooperación o compromiso de la gente que no trabaja con él".

Por lo que hace el TLCAN, Grunwald dice que, aunque también se trata de un acuerdo imperfecto, no llega a ser el desastre que Trump afirma.

"Y como el Obamacare", prosigue, "cualquier arreglo implicará sacrificios en un proceso doloroso que podría dejar ganadores y vencidos. Se trata de un tema más en el que el presidente no podrá sacar una varita mágica y dejar a todos felices, sobre todo porque a mucha gente le gusta el status quo".

En una revisión de las posturas de los legisladores en el Congreso, Grunwald dice que la derrota que se ve venir para Trump podría ser más catastrófica en el tema TLCAN que en el Obamacare puesto que la mayoría de los legisladores republicanos detestaban el programa sanitario de Barack Obama y no pocos de ellos están conformes con el tratado comercial.

Y, recuerda Grunwald, además de tener que convencer a tirios y troyanos en el Congreso de su país, también tendrá que sacar sendos acuerdos con Canadá y México, los otros socios en el TLCAN: "Es difícil imaginar por qué el presidente Enrique Peña Nieto habría de enfrentar la furia de su pueblo al dar concesiones al político estadounidense que llamó a los mexicanos violadores y que exige un muro para mantenerlos fuera de EU".

Quizá en este punto Grunwald olvida que fue precisamente el presidente Peña quien abrió la puerta a un alicaído Trump, quien a fines de agosto de 2016 venía en picada en su campaña presidencial y que fue precisamente su visita a México la que trazó un parteaguas y dio la señal para su levante.

Previo a la discusión de cómo se abordará el tema de las renegociaciones del TLCAN, el Wall Street Journal reveló la existencia de una carta de la administración Trump al Congreso en donde se bosquejan algunas de las ideas de lo que quiere la Casa Blanca en el tratado comercial.

En general, el documento tiene un tono mucho más mesurado y no indica por ninguna de sus ocho páginas el sentir de Trumo de que el TLCAN es el peor acuerdo comercial de la historia. En específico, los expertos creen que tres temas serán los más fuertes sobre la mesa: los acuerdos de los trabajadores en México con el gobierno y los patrones, el medio ambiente (que extrañamente en EU ha sido apuñalado por el propio Trump), y la inclusión de asuntos relacionados al comercio electrónico. Sobre lo primero, por paradójico que suene, la idea es que Trump buscaría que se prodigaran mejoras a las condiciones laborales de los trabajadores mexicanos a fin de limar un poco las enormes diferencias con la contraparte estadounidense.

Obviamente, Trump buscará también que su equipo se aboque a reducir lo que en su mirada es el abuso por parte de México de la relación comercial bilateral, que provoca un déficit anual de más de 65 mil millones de dólares. Este tema ha llevado a muchos a decir que Trump no entiende la relación comercial bilateral, o trilateral si se cuenta a Canadá, en la que los productos del intercambio cruzan muchas veces las fronteras entre los miembros del TLCAN antes de terminar con los consumidores.

En México, algunas voces coinciden en que Trump no tendrá a modo el tema del comercio norteamericano. Por un lado, el exsecretario de Comercio de México Jaime Serra Puche ha dicho que, aunque Trump consiga (caso remoto) un consenso en EU, todavía le faltará negociar con Canadá y México, dos países que no lo ven con buenos ojos.

Por su parte, Jacques Rogozinski, quien como Serra también participó en las negociaciones originales del TLCAN en 1992-93, dice que Trump, al abordar una postura "posicional", no busca resolver problemas "con nosotros, ni persigue una meta satisfactoria para México y Estados Unidos".

A decir de Rogozinski, Trump se desvive por su posición, no por los intereses comunes. A fin de cuentas, el experto en comercio internacional afirma que a México le conviene la paciencia y que, a nivel pueblo, mexicanos, (canadienses) y estadounidenses, vamos en el mismo barco.

Este es un espacio de opinión abierto, sin embargo, los comentarios no deberán contener lenguaje soez ni ataques personales, de lo contrario serán eliminados.






Estás utilizando AdBlocker D: Quizás te interese este artículo