• Jueves 18 Octubre 2018
  • 9:04:21
  • Tipo de Cambio $18.25 - $19.10
  • 10°C - 49°F
  1. Jueves 18 Octubre 2018
  2. 9:04:21
  3. Tipo de Cambio $18.25 - $19.10
  4. 10°C - 49°F
  5. Siguenos en Facebook - eldiariodechihuahua.mx
  6. Siguenos en Twitter - eldiariodechihuahua.mx

Internacional

La doctrina ambivalente de Trump en Siria: de retirar las tropas a ordenar un nuevo ataque

El País | Viernes 13 Abril 2018 | 20:35 hrs

|

Relacionadas

La semana pasada Donald Trump defendía retirar a las tropas estadounidenses de Siria y lamentaba que Washington solo ha sacado “muerte y destrucción” de Oriente Próximo. Hoy el presidente estadounidense ha ordenado un ataque militar contra el régimen de Bachar el Asad. Los dos acontecimientos revelan la ambivalencia detrás de la doctrina de Trump en el país árabe. Del aislacionismo a la contundencia bélica en pocos días.

El bombardeo a posiciones del Ejército sirio es consecuencia del ataque químico, que Washington atribuye a Damasco, el pasado sábado en Duma que mató a decenas de civiles en esa ciudad controlada por fuerzas rebeldes. Hace un año Trump autorizó el bombardeo a una base militar siria en represalia por una ofensiva con armas químicas que mató a 86 vidas en la ciudad de Jan Sheijun. Y amenazó con que no se quedaría de brazos cruzados ante atrocidades similares en la sangrienta guerra civil siria, que ha causado cientos de miles de muertes desde 2011.

El castigo militar de Washington en abril de 2017 (59 misiles lanzados desde un navío en el Mediterráneo) buscaba evitar que El Asad usara de nuevo armamento químico, tal como se comprometió en 2013 en un acuerdo auspiciado por EE UU y Rusia que evitó a última hora un ataque lanzado por el Gobierno de Barack Obama contra el Ejército de Damasco. Un año después es evidente que eso no se ha cumplido a tenor de la acusación estadounidense sobre lo sucedido en Duma.

Carles Castelló-Catchot, experto en política internacional en EE UU, considera que el nuevo ataque militar evidencia la “falta de estrategia clara” de la Administración Trump en la región. “Ni el ataque hará caer a El Asad, ni mejorará las opciones de los rebeldes de mantener los feudos que aún conservan, ni solucionará la tragedia humanitaria a la que asiste con frustración la comunidad internacional”, escribe en un correo electrónico.

El bombardeo de 2017 fue un hecho excepcional. No cambió la delicada estrategia de Washington en Siria: la lucha militar es contra el Estado Islámico (ISIS por sus siglas inglesas) mientras se apoya muy tímidamente en la arena diplomática una hipotética salida de El Asad del poder. El resultado ha sido que el régimen de Damasco ha afianzado sus dominios en el país bajo el apoyo de la aviación rusa. Mientras la campaña militar de EE UU, iniciada en 2014, ha diezmado casi por completo al ISIS.

La gran incógnita ahora es si el nuevo ataque militar estadounidense alterará la ecuación de Washington en el polvorín sirio. Castelló-Catchot lo duda. “A menos que el ataque se presente como el primer paso de una estrategia holística pactada con los aliados para conseguir un resultado específico que tampoco ha sido aclarado, me temo que los únicos beneficiarios del mismo, especialmente a nivel narrativo, van a ser el régimen de El Asad y la connivente Rusia de [Vladímir] Putin”, sostiene.

El experto cree que la coincidencia del anuncio de Trump de que desea salir de Siria y el bombardeo revelan su “carácter impetuoso” y la ausencia de “objetivos claros” en ese país más allá de la voluntad de la Casa Blanca de dejar claro que el uso de armamento químico supone una línea roja.

Este es un espacio de opinión abierto, sin embargo, los comentarios no deberán contener lenguaje soez ni ataques personales, de lo contrario serán eliminados.






Estás utilizando AdBlocker D: Quizás te interese este artículo