• Miércoles 17 Octubre 2018
  • 20:03:34
  • Tipo de Cambio $18.25 - $19.10
  • 10°C - 49°F
  1. Miércoles 17 Octubre 2018
  2. 20:03:34
  3. Tipo de Cambio $18.25 - $19.10
  4. 10°C - 49°F
  5. Siguenos en Facebook - eldiariodechihuahua.mx
  6. Siguenos en Twitter - eldiariodechihuahua.mx

Local

Modelo educativo de Escuela Unitaria, única alternativa en medio de carencias

Francisco Cordova/El Diario | Martes 30 Mayo 2017 | 13:18 hrs

Francisco Cordoba/El Diario |

Chihuahua.- Dos escuelas de nivel básico, en condiciones precarias y con una carente infraestructura, surgieron en medio de una zona de alta plusvalía, a un costado de la Vialidad La Cantera, en el ejido La Haciendita, al Poniente de la ciudad. En ellas se atiende a niños indígenas que habitan un complejo de colonias de bajos recursos enclavadas entre el progreso de la clase alta y un sistema educativo regular que ha sido excluyente.



Se trata de planteles que cuentan con el modelo educativo conocido como escuelas unitarias o multigrado, aulas donde los grupos están conformados por un alumnado de distintos grados escolares y edades, asimismo el docente frente a grupo realiza las labores directivas e incluso manuales, como la limpieza.



Según datos del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, INEE, en su informe del Panorama Educativo en México hasta el 2015 a nivel nacional, 47 de cada 100 escuelas del país operaban en la modalidad de multigrado



No obstante, para las maestras Ana Moreno, del plantel preescolar Matilde Palma y Karla Argüello, de la primaria Tenoch, llevar a cabo esta difícil empresa, por propia iniciativa, al empezar desde cero y hacer crecer el plantel con la ayuda de padres de familia, es la única opción para llevar educación a más de 60 niños indígenas, que antes de tener acceso a estas aulas, se encontraban en las calles, sin la oportunidad de tener una educación legítimamente gratuita o que no fuera excluyente por su condición étnica y económica.  



“Yo empecé a ver muchos niños en las calles, por la mañana y en la tarde, en horas que deberían estar en la escuela. Un día me acerqué y les pregunté que si estudiaban, y me contestaron que no, porque la escuela está muy lejos, o porque no tienen acta de nacimiento. Investigué y me di cuenta que eran muchos niños, entonces hablando con los padres de familia me dijeron que les hacía mucha falta una escuela, y pues ya empezamos”, platicó Karla.



Maestros, padres de familia y sociedad en general son quienes solventan las carencias de infraestructura escolar. Kínder no cuenta con ningún servicio básico.

Ante las carencias de infraestructura en dichas escuelas, son los padres de familia quienes intervienen para su mejora, así como la propia sociedad. Tal es el caso del proyecto de arquitectura ecológica, que realizaron cuatro colectivos: Nomada Laboratorio Urbano, Mukira, Colectivo Imaginario y Nortejiendo, cuyos miembros construyeron un espacio de juegos que también funciona como techumbre, usando sólo material reciclado, en el cual se involucraron los alumnos.



El caso del preescolar es más difícil, pues no cuenta con ningún servicio básico, y al ser reciente su apertura, faltan apoyos. “Son los padres de familia quienes pidieron la creación de este kínder, el más cercano les quedaba a kilómetros de distancia. Ellos colaboran y ahora queremos que más padres se acerquen y traigan a sus hijos, muchas madres indígenas trabajan en las colonias aledañas y es una buena oportunidad para que traigan a sus hijos y la escuela crezca. Lo importante también es que al ser una primaria indígena, se fomenta el apego a su cultura y su lenguaje”, comentó Ana Moreno.



Añadió que quienes han apoyado son miembros de SNTE joven, sin embargo aún falta por hacer, por lo que invitó a quien esté interesado en cooperar a mejorar la infraestructura y apoyarlos con materia prima o mano de obra, a visitarlos en la calle Catedral de Chihuahua, entre colonia la Cantera y Haciendita de Chihuahua.



Consideran niños indígenas que la educación regular es excluyente

La lejanía de las escuelas, los cobros de cuotas, material escolar, la discriminación y bullying por su  condición étnica y socioeconómica, entre otros factores, hacen que los niños indígenas, quienes emigran de la sierra a la ciudad, así como sus familias, consideren la educación regular como excluyente, por lo que optan por no acudir a la escuela, que les presenta más dificultades que beneficios.



la mayoría de estas escuelas se encuentran en zonas rurales, sin embargo la creciente migración de rarámuris de la Sierra Tarahumara hacia la ciudad, en algunos casos desplazados por la violencia, fomenta la implementación de este sistema en lugares cercanos a asentamientos, ya que muchos de ellos no cuentan con documentos oficiales como acta de nacimiento, o sobrepasan el límite de edad para primaria, con lo que las escuelas regulares les ponen trabas para su admisión, comentaron algunos de los alumnos, quienes en estas aulas se sienten cómodos, a pesar del poco presupuesto que llega a ellas

Este es un espacio de opinión abierto, sin embargo, los comentarios no deberán contener lenguaje soez ni ataques personales, de lo contrario serán eliminados.






Estás utilizando AdBlocker D: Quizás te interese este artículo