• Sábado 20 Octubre 2018
  • 10:12:28
  • Tipo de Cambio $18.25 - $19.10
  • 15°C - 60°F
  1. Sábado 20 Octubre 2018
  2. 10:12:28
  3. Tipo de Cambio $18.25 - $19.10
  4. 15°C - 60°F
  5. Siguenos en Facebook - eldiariodechihuahua.mx
  6. Siguenos en Twitter - eldiariodechihuahua.mx

Local

"Sin dinero no hay justicia"

Francisco Córdova/El Diario | Viernes 21 Septiembre 2018 | 07:20 hrs

Silvestre Juárez/El Diario | La señora Etelvina Rentería Torres y su nieto

Chihuahua.- “Sin dinero no hay justicia”, lamenta desde una cama de hospital la señora Etelvina Rentería Torres, cuya hija, Concepción, fue asesinada en las vísperas del 15 de mayo del 2017 y su cuerpo arrojado cerca del panteón de Carrizalillo.

En un año y cuatro meses, la madre ha tenido sólo tres encuentros con la Fiscalía, y el caso de su hija se añade a la lista de feminicidios sin resolver.

El cadáver de Concepción Vega, fue localizado justo el mismo día en que se encontró a otra víctima de homicidio: la jovencita Andrea Athié, cuyos asesinos fueron localizados días después y que hoy enfrentan sentencias de prisión que alcanzan hasta los 30 años.

Esta justicia, sin embargo, “es selectiva”, considera Etelvina, quien desde el brutal asesinato de su hija teme caminar por las calles como antes lo hacía, pues se ha vuelto desconfiada al sentir la presencia constante de asesinos anónimos que deambulan con libertad e impunidad, y que cree, incluso, son quienes le han llamado desde el celular de Concepción, mismo que se llevaron con nombres, datos y teléfonos de sus seres más queridos.

“Tener justicia claro que nos ayudaría en algo... Porque sí tenemos miedo, se llevaron el celular de mi hija, ahí tiene mamá, papá, hermanos, todo. Y es bien raro porque habían pasado como unos seis meses y me marcaron del celular de ella.

Pero no contesté, me daban ganas de marcar pero dije: ¿qué caso tiene que me quieran meter un susto?, ¿para qué? Sino que después me volvieron a marcar, pero no oí. Y me dicen “ay señora como me hubiera dado gusto que hubiera podido contestar”.

Pero a mí no sé si gusto, ¿qué tal si me dicen que me van a matar, a mí o a mis hijos? Nosotros tenemos miedo, ahorita no salimos ni a la esquina”, confesó.

Más allá de querer un castigo para los asesinos, la madre desea sentir tranquilidad y que su familia puede estar segura, también necesita saber qué sucedió ese día y poder llorar en paz la muerte de su hija quien cinco días después de su asesinato celebraría su cumpleaños, mismo en el que su familia honro su recuerdo.

A Etelvina la acompaña su nieto, Luis David, hijo de Conchita, como llamaban de cariño a Concepción.

El joven quien apenas sale de una depresión que le ha durado ya más de un año cuida de su abuelita, con quien pasa el día en el hospital luego de que sufriera una caída. Como él cada miembro de la familia vive su propio duelo, que a más de un año del hecho aún los conmueve al punto de las lágrimas y los llena de impotencia.

La abuela se jacta de ser una persona de carácter fuerte, pero el dolor de la pérdida es palpable en su mirada, el desgaste emocional, el estrés y el miedo han menguado también su físico. Es una mujer fuerte, pero rompe en llanto cuando recuerda el día en que supo las condiciones en que se encontró a su hija.

Sobre los hechos rememora que durante un día la buscaron en los distintos lugares donde pensaban podría estar, luego de que no respondiera las insistentes llamadas que le hacían al celular, pues asegura que “ella siempre contestaba aunque anduviera ocupada y estuviera con quien estuviera”.

“Toda la noche la pasamos buscando, esperando. (Familiares) Fueron a poner la denuncia por desaparición y cuando llegaron a la casa me dijeron: la atropellaron....”, “Yo sí lo creí, pero noté que empezaron... escuché cosas y les pedí que me dijeran la verdad. Luego fuimos a declarar lo mismo que le estoy contando aquí, pero no sabemos nada, no sabes quiénes o por qué hicieron eso”, platicó.

La última vez que la Fiscalía General se puso en contacto con ellos fue el pasado 31 de julio, no obstante fue sólo para una atención psicológica.

“Hace poco nos hablaron, yo dije: nos van a decir una noticia, pero no, era una psicóloga. Yo pensé: si nos van a decir que los tienen o algo, lo único que pensé fue en preguntarles: ¿Tienes padres, tienes esposa, tienes hermanos, hijos?”, detalló.

La madre se refiere a los asesinos en plural ya que testigos aseguran que la última vez que la vieron fue subiendo a un taxi con tres sujetos, sin embargo no saben más sobre los motivos o las circunstancias que rodean el asesinato.

“No nos han dicho mucho. No nos han hablado. Yo no puedo ir cada rato a preguntar allá ¿qué ha pasado?, son muchas las escaleras y a mí me duelen las rodillas, no puedo subir”.

No obstante el impedimento físico no es el único, pues la justicia se ve lejana e inalcanzable también desde el punto de vista de la condición social, de la falta de apellidos u otros factores para que un crimen tan terrible pueda ser resuelto, donde una mujer es asesinada a golpes y abandonada en un terreno despoblado sin que haya un castigo para él o los responsables.

“A los ricotes les pasan cosas y en un ratito encuentran al culpable. Les roban un carro a un político a un diputado y luego luego lo encuentran.

A mí hija le robaron un carro hace 5 años, pero nunca tuvimos esperanza de encontrarlo”, condenó.

Etelvina pide a las autoridades que la justicia llegue para todos por igual, sin importar su condición social, sus apellidos o si les gusta o no salir a bailar, tal y como a Conchita le gustaba en su tiempo libre. “Ahorita yo ya puse a mi hija en las manos de Dios.

Él sí hace justicia. Le pido que nos dé fuerza para aguantar, pero sí necesitamos que las autoridades hagan justicia para todos. Que recojan a todas esas personas delincuentes para que ya no sigan pasando cosas.

Fíjese como el día que estábamos rezando el rosario a mi hija, levantaron a una muchachita en la colonia, pero luego luego dieron aviso y me parece que la encontraron en Delicias.

Por eso le digo, tiene que estar uno alerta, por eso les pedimos esa justicia para que no le vuelva a pasar nadie lo que le pasó a mi hija. Porque hacen mucho daño, mucho, mucho daño”, concluyó.

Este es un espacio de opinión abierto, sin embargo, los comentarios no deberán contener lenguaje soez ni ataques personales, de lo contrario serán eliminados.






Estás utilizando AdBlocker D: Quizás te interese este artículo