• Lunes 22 Octubre 2018
  • 7:29:46
  • Tipo de Cambio $18.25 - $19.10
  • 13°C - 57°F
  1. Lunes 22 Octubre 2018
  2. 7:29:46
  3. Tipo de Cambio $18.25 - $19.10
  4. 13°C - 57°F
  5. Siguenos en Facebook - eldiariodechihuahua.mx
  6. Siguenos en Twitter - eldiariodechihuahua.mx

Opinion

Inadmisibles, desaciertos policiacos

| Viernes 13 Mayo 2016 | 01:00 hrs

|

El montón, último recurso de Corral

Consecuencias prácticas de la desunión

La gran perdedora en debate municipal


Inadmisible la improvisación policiaca mostrada por la Policía Estatal en Delicias. Al amanecer de ayer jueves hubo un enfrentamiento en el que murieron dos niños y dos adultos, batidos entre el fuego de policías y un presunto secuestrador, al que aparentemente pretendían detener, y también murió en la refriega.

Está bien, inscríbase –si así lo quiere la Fiscalía- en la casilla de los hechos aislados, probablemente por suceder en una aislada colonia de la población, vaya usted a saber. Sin embargo también califica para ser considerado de alto impacto, el azoro ciudadano que causó la noticia de dos niños de cuatro y seis años muertos al lado de su padre, impacta en cualquier conciencia.

En sus páginas informativas y de opinión, este medio ha sido reiterativo en señalar la importancia de mantener controlados los niveles de inseguridad. Es muy caro el precio que paga la sociedad cuando el crimen se instala en sus calles y ciudades, como sucedió en el pasado reciente. Por desgracia empiezan a surgir brotes preocupantes: Creel, Ascensión, Juárez, Guachochi y ahora Delicias.

Ponga a un lado las implicaciones político-electorales para tales o cuales candidatos, lo importante es que en este tiempo y cualquier otro la inseguridad no regrese a Chihuahua. La Fiscalía de González Nicolás necesita ofrecer respuestas ciertas y oportunas, esos crímenes son de los que estrujan la vida de toda una comunidad. A cualquier precio hay que resolverlo sin dilación.

Desesperación y desesperanza muestra Javier Corral en el último tramo de la campaña. Insiste en ser el mejor colocado, afirmar que ya ganó y presume que su ventaja es irreversible, que será cabeza de un gobierno ciudadano. Al tiempo implora porque “los demócratas”, así en abstracto, de todos los partidos, grupos sociales o partidarios independientes, se incorporen a su candidatura para derrotar a la corrupción del PRI.

El discurso del senador con licencia, expresado en los últimos días y reiterado ayer en dos tiempos; durante el foro con empresarios y en la rueda de prensa que ofreció en compañía de Josefina Vázquez Mota y Santiago Creel, es políticamente contradictorio. Si ya tiene ganada la elección ¿en razón de qué pide un agrupamiento de todos “los demócratas” en torno a su persona?.

Incongruente, si en realidad fuese arriba ni los volteaba a ver. En el fondo lo que sucede con Javier Corral es que siente la proximidad del cinco de junio, día de la votación, y observa cada vez más grande y realista el fantasma de las tercias o de la fragmentación del voto opositor, amenaza que lo atormenta. Por ese motivo considera que “llegó el momento de medirnos”, invitando a Chacho para aceptar el reto, ofreciendo que de ir abajo, él mismo declinaría.

De pronto las esperanzas del PAN se reducen a la unión opositora, principalmente con los independientes, razón que los hace enviar mensajes provocadores a Chacho, como el de Santiago Creel, cuando dice que llegó el momento en que los independientes necesitan definir si están con el PRI corrupto o con el PAN buena onda ciudadano. En términos llanos fue lo que dijo durante su participación en la rueda de prensa de la Casona.

Desesperado por cuajar el frente antipriista, el PAN no se ha detenido a pensar en su propia incapacidad para ilusionar a la gente o reparar en el evidente descrédito que arrastra como partido y muchos de sus militantes en particular. Siguen actuando de la misma forma en que lo hacían durante los noventas, cuando se arrogaban el monopolio de la moral pública, siendo que hoy están igual o más batidos que sus adversarios. La gente no les cree.

Al inicio de la campaña, dirigentes y candidatos minimizaron el éxodo de militantes hacia otros partidos e intentaron tapar con un dedo los evidentes cúmulos de corrupción, hechos que en otros momentos Javier condenó enérgicamente. Que nadie les hable de moches, guerras de sangre, estelas de luz, contratos multimillonarios sospechosos en Pemex y CFE y varios etcéteras.

Carecen de humildad para hacer una sincera autocrítica que concluya en un acto expiatorio que los reconcilie con la sociedad. Al contrario, como si nada pasase en torno a su partido, asumen que el resto de los políticos mexicanos son intrínsecamente corruptos y ellos provinieran de marte. Preguntan a Mario Vázquez y al propio Javier Corral por qué figuras que antes fueron de su partido, hoy encabezan otras opciones y les restan votos. La ambición y el poder los hizo despedazarse entre ellos.

En una cosa tiene razón Javier: si la oposición estuviese unida y el independiente declinara a su favor, muy probablemente ganaría la elección. El punto es que la oposición no los puede ver como partido y Javier no tiene su respeto, por lo mismo salieron corriendo y el discurso de Chacho es que va contra la corrupción del PAN y el PRI, hartazgo general de la sociedad. No podría justificar una declinación.

Sin embargo mantendrá el discurso, porque sabe que un PAN disminuido y fraccionado hasta sus cimientos es insuficiente para ganar; no le queda otra más que apelar a un milagro. Cada quien sus estrategias y sus necesidades, o necedades, como cada quien la quiera interpretar.

Plano, deslucido, intrascendente para efectos electorales, transcurrió el encuentro –técnicamente es un error llamarle debate– entre los candidatos a la presidencia municipal por Chihuahua. Deberían cancelar esa figura, o quitarle la camisa de fuerza para que los electores vieran en verdad un contraste de ideas entre quienes aspiran a gobernar. Como está diseñada no sirve de nada.

Maru se curó en salud cuidando que no la asociasen con los desgastes del PRI, por su actuar en el Congreso; Lucía madura y centrada exhibiendo documentos donde la candidata del PAN aprobó la deuda y el Vivebus; los independientes insípidos tirando a pavos; Narváez en oficio de dispensador oficial de lodo; Abril, de Movimiento Ciudadano, hablando del presidente municipal de Jalisco y las fallas técnicas de la transmisión como ejemplo de lo que no debe ser.

No hubo ganadores, pero si una gran perdedora, la sociedad chihuahuense. Le niegan la oportunidad de ver el temple y capacidad de los candidatos. Mientras permanezcan cuadriculados y escondidos, esos debates no vale la pena ni mencionarlos.

Este es un espacio de opinión abierto, sin embargo, los comentarios no deberán contener lenguaje soez ni ataques personales, de lo contrario serán eliminados.






Estás utilizando AdBlocker D: Quizás te interese este artículo