• Lunes 22 Octubre 2018
  • 7:31:32
  • Tipo de Cambio $18.25 - $19.10
  • 13°C - 57°F
  1. Lunes 22 Octubre 2018
  2. 7:31:32
  3. Tipo de Cambio $18.25 - $19.10
  4. 13°C - 57°F
  5. Siguenos en Facebook - eldiariodechihuahua.mx
  6. Siguenos en Twitter - eldiariodechihuahua.mx

Opinion

Reunificación del gremio magisterial

Isaías Orozco Gómez | Lunes 14 Mayo 2018 | 00:25 hrs
    En el apoteósico encuentro político electoral que tuvo lugar en la ciudad de Guelatao, Oaxaca, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), candidato a la presidencia de la República por la coalición: “Juntos Haremos Historia”; sostuvo que buscará conciliar las diferencias entre los maestros de la CNTE (Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación) y el SNTE (Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Educación).

    Búsqueda conciliatoria en aras de la unidad del gremio magisterial, esencialmente, de los trabajadores de la educación al servicio del Estado, que, dadas las circunstancias políticas, sociales y económicas que estamos viviendo los mexicanos en todo el extenso territorio nacional, es deseable y posible que se lleve a cabo en las filas de los más de un y medio millón de miembros del citado gremio docente educativo.

    Desde luego, no faltarán personas pesimistas que opinen todo lo contrario. No obstante,  si al inicio de los años 40 del siglo próximo pasado, se logró, mal que bien, conjuntar o unificar los distintos grupos o expresiones que actuaban al interior de los no más de ochenta mil maestros en todo los EUM. ¿Por qué pensar, que hoy por hoy, tal búsqueda, no es posible?  Así, el 30 de diciembre de 1943, el Sindicato único de Trabajadores de la Enseñanza (SUNTE), el Sindicato Mexicano de Maestros y Trabajadores de Educación (SMMTE), el Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza de la República Mexicana (STERM), el Sindicato Nacional Autónomo de Trabajadores de la Enseñanza (SNATE) y algunas pequeñas organizaciones de docentes que se agregaron;  decidieron, después de un acalorado y tortuoso debate de seis días, conformar al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE); cuyo lema enaltecedor, hasta el momento, sigue siendo: “POR  LA EDUCACIÓN AL SERVICIO DEL PUEBLO”.

    Ciertamente, desde ese año 1943 en que se fundó el todavía SNTE, ha habido corrientes, grupos o sectores al seno del mismo, tales como el Movimiento Revolucionario del Magisterio (MRM), Acción Revolucionaria Sindical (ARS), Vanguardia Revolucionaria, Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y otras de presencia regional, que en momentos precisos de defensa de los intereses laborales y profesionales del gremio, ante el enemigo común, dejaron a un lado sus diferencias político-partidistas y electoreras, sobre todo, los auténticos y esforzados docentes y educadores.

    Ahora bien, en esa diversidad de caracteres y temperamentos, en esa variedad de conocimientos, saberes, de vivencias y experiencias dentro del gremio magisterial-docente, sí es posible la UNIDAD durante el desempeño vocacional-académico-pedagógico, así como en la respetable práctica y manifestación de las ideas político-partidistas, filosófico-ideológicas, como hasta religiosas.

    Todo es cuestión de que impere la voluntad política y de servicio, la RACIONALIDAD cotidiana, la FUERZA de la RAZÓN sobre la RAZÓN de la FUERZA. Dando muestra pública, de que aún siendo profesores de “Educación” Física, no se prestarán como “guaruras” o golpeadores al servicio de las cúpulas o caciques dirigentes tanto nacionales, como seccionales y delegacionales.

    No, no es fácil lograr tan necesario entendimiento y unidad. Entre otras cosas, se requiere acabar con la imposición del corporativismo OFICIAL o de ESTADO político-partidista-electorero, que nefastamente trae por consecuencia: el establecimiento de MAFIAS SINDICALERAS –que no SINDICALISTAS–, las cuales, más que velar por los intereses laborales, escalafonarios y prestacionales de los afiliados; y por una verdadera y real EDUCACIÓN PÚBLICA, LAICA y GRATUITA, velan y se preocupan y ocupan evidentemente, más por no perder sus privilegios económicos y financieros, y escalafonarios; así como sus posiciones en el poder público, tales como: regidores, síndicos, presidentes municipales, diputados locales, diputados federales y senadores.

    En ese contexto, recurrimos a Platón, que en su libro “Protágoras”, en relación con la política, cuenta un mito: Prometeo y su hermano Epimeteo recibieron de Zeus el encargo de distribuir entre los hombres y los animales las cualidades necesarias que a cada especie hicieran falta para sobrevivir… Cuando Prometeo se dio cuenta de que los hombres habían quedado desvalidos, intentó arreglar el olvido robando para ellos el fuego de Hefestos y las artes y las ciencias de Atenea.

    Gracias a esto, el hombre pudo crear el lenguaje, los cultivos, la religión, las casas, los vestidos y las artes. Pero Prometeo no pudo robar para ellos la SABIDURÍA POLÍTICA (que estaba en poder de Zeus), sin la cual los hombres no sabían vivir en sociedad… De ahí que Zeus, temiendo por la extinción de todos los humanos, se apiadara de ellos y encargara a Hermes que les llevara el SENTIDO del RESPETO MUTUO  y de la JUSTICIA…

    Por eso, hemos de pensar que sí es posible que los profesores, los maestros, todos los trabajadores de la educación pública, en condiciones tan adversas e inciertas en que los ha situado la tan costosa reforma educativa peñanietista, puedan llegar a la     REUNIFICACIÓN, todo depende de la voluntad de:

    Poner en su justa dimensión los ideales y/o intereses político-partidistas, sin menoscabar la diaria responsabilidad VOCACIONAL-PROFESIONAL del proceso de enseñanza-aprendizaje, que necesariamente, incidirá en el bien de toda la comunidad.

Este es un espacio de opinión abierto, sin embargo, los comentarios no deberán contener lenguaje soez ni ataques personales, de lo contrario serán eliminados.






Estás utilizando AdBlocker D: Quizás te interese este artículo